(Este fractal se generó como respuesta a esta pregunta que acaban de hacerme: “¿Anonymous trabaja para ellos? Es la última pieza que me falta para unir este rompecabezas y necesito saberlo”. Con “para ellos” debemos entender “los malos”, sea quienes sean los malos –ja ja ja-. Comparto la respuesta con la expectativa –inocente quizá- de ir avanzando con quienes tienen preguntas o dilemas similares, del tipo de si es correcto ser “antisistema”)
L***. No necesariamente hace falta saber quién trabaja para quién, todos los bandos están controlados por la misma entidad, aunque ellos no lo sepan, porque todos están parasitados y su percepción de cómo funciona la realidad está manipulada, no tienen la menor idea, porque al fin de cuentas no se trata de combatir a nadie, ni de luchar en contra de nada. Todos los que actúan desde la lucha están en la falsa dualidad de la lucha de opuestos de la dialéctica hegeliana del Logos, de las mecánicas y dinámicas vorticiales que se usan para drenarnos la energía en este contenedor cosechador de almas. Incluso los que creen trabajar por “el bien de la humanidad o de la verdad” están zambullidos en la hipnosis del falso despertar (lo que incluye a todos los conspiranoicos y antisistema). Ya que desde hace mucho no se trata de eso, Se trata de retomar tu poder soberano a otro nivel, de eso se trata desde siempre, pero la gente le teme a su propio poder más que a nada y por eso prefieren vivir como víctimas, como es el caso de Anonymous y de todos los demás.
Los términos “lucha” y “cambio” son dinámicas vorticiales del logos, absolutamente mal comprendidas desde la ignorancia total de cómo funciona el Holograma.
El hecho –realidad energética fundamental- que tienes que aceptar es que tú no puedes cambiar tu realidad, éste es un intento que sólo te lleva a la autodestrucción.
Aceptar no significa rendirse en la postración, sino que es el camino para tomar tu poder soberano
El hecho de que no puedas cambiar tu realidad no es un hecho negativo en modo alguno, por el contrario, porque tú no necesitas “cambiar tu realidad”, puedes hacer algo mucho mejor que eso: puedes crearla.
Es la conciencia de víctima la que te hace intentar “cambiar” tu realidad, y eso lo haces desesperada e inútilmente y desde una total ignorancia de las realidades energéticas fundamentales o verdaderas leyes universales que nos permiten operar el holograma.
Primero: usa conceptos vectores de poder y elimina todas las palabras de control: reemplaza el concepto “realidad” por “holograma”.
Realidad es una “palabra de control”.
(Todas las palabras de control que usamos en nuestro lenguaje cotidiano, y usamos montones de ellas, fueron hechas para quitarte poder. Próximamente te daré una lista de “palabras de control” que deberías eliminar de tu vocabulario y las “palabras de poder” con las que puedes reemplazarlas.)
En cambio “holograma” es una “palabra de poder”, porque implica un correcto entendimiento o entendimiento o conocimiento causal, y conocimiento es poder.
Te han enseñado un totalmente falso concepto de “realidad”. Cuando dices “realidad” te sientes víctima impotente frente al destino, porque te han enseñado que la realidad es lo que es y que no puede ser cambiada, pero, sin embargo, te incitan a luchar para cambiarla (ja ja ja). Te han enseñado a tenerle “MIEDO” a la realidad, te han enseñado que eres “víctima” de la realidad, una víctima impotente, destinada a ser aplastada por la realidad, pero que, sin embargo, debes luchar para “dignificarte”. Porque la “dignidad” es el único valor que le queda a la víctima.
“Dignidad” es otra palabra de control. Fíjate en todas las cosas que sirven para “dignificarnos” como víctimas: el “Trabajo”, la “lucha hasta el final”, la resiliencia, la resignación (ante la voluntad de Dios), el sacrificio por los demás, el heroísmo, la “pobreza con dignidad”, la esperanza, la revolución, la resistencia, etc., etc., todas palabras de control,
Te meten la Incepción de que tu derrota final ante la realidad debe ser dignificada por la “lucha”, al menos así “morirás” con la satisfacción de que “luchaste hasta el final” (estoy evitando reírme para no ofender a nadie). Eso es lo que sientes cuando a tu escenario de vida lo llamas “realidad”
En cambio, cuando dices “holograma” tienes un entendimiento causal, entiendes que el holograma surge de uno mismo y que uno tiene el poder de operar el holograma.
(Hay que entender que cuando digo “holograma” no me refiero a una proyección artificial hecha por computadora, sino a un holograma orgánico el cual surge de nuestra conciencia mental.)
No tiene ningún sentido luchar por hacer un “cambio”, mucho menos una “revolución”, incluso sería totalmente contraproducente o absolutamente ineficaz, algo que nunca ha funcionado, porque no es así como uno opera conscientemente el holograma.
La realidad no puede ser “cambiada” porque no necesita ser cambiada. Nosotros, los que tomamos el poder soberano, no cambiamos la realidad, sino que nos trasladamos a otra línea del tiempo en la cual estamos manifiestos. Nosotros no intentamos “cambiar” la realidad, la CONSTELAMOS, y así accedemos a otra línea temporal dentro de otro campo de realidad.
Éste es un poder secreto que sólo es secreto porque muy pocos se atreven a tomarlo y a ser verdaderamente soberanos, o sea magos cuánticos consteladores.
Es ahí, en el poder de constelar la realidad y de filtrarnos a otras líneas vectores de tiempo donde reside nuestro poder soberano.
Si no te das cuenta de esto o no quieres no hay nada más que pueda hacer por ti.
El drama de nuestra línea de tiempo actual –aunque tú y yo estamos en líneas de tiempo diferentes, aunque cercanas- ha pasado a niveles de punto límite, de cuenta regresiva.
Ya no puedes seguir perdiendo el tiempo en las ideas de la lucha y el cambio, porque a través de eso estás perdiendo toda tu energía anímica vital residual que te queda, y el camino de eso es convertirse en portacuerpo.
El verdadero drama es que todos los que se dicen despiertos, los llamados conspiranoicos o antisistema, siguen atrapados en la falsa dinámica dialéctica de la “lucha” y del “cambio”, de la “revolución”.
Durante un tiempo y como parte del proceso inicial de conocer la verdad o realidad histórica estos grupos y movimientos del “despertar” o de “denuncia” capaces de exponer “conspiraciones” pueden ser muy positivos dentro de ese proceso inicial de reconocimiento del verdadero escenario de nuestra realidad como esclavos y prisioneros de este “Sistema de Control”, pero llegados a un punto de emergencia extrema como en el que estamos ya no podemos quedarnos luchando en la tela de la araña, no podemos seguir en la misma dinámica vorticial.
Todos los luchadores “antisistema” están en el punto ciego de la conciencia de víctima y en el juego de la víctima-verdugo, en la dinámica vorticial pasivo-reactivo-agresiva, y no logran ver cómo funciona la realidad.
Sencillamente esto de la lucha y del cambio es algo que nunca ha tenido el mínimo efecto positivo sobre la realidad, excepto en la apariencia. Los “cambios” después de una “depuración” mediante la lucha y la sangre –después de una “revolución”, por ejemplo- parecen ser muy “positivos”, pero eso es sólo una ilusión más.
Los verdaderos soberanos no somos antisistema ni somos anti-nada, somos “exosistema”, estamos fuera no en contra.
Un verdadero soberano no lucha jamás contra aquello que cree que está mal sino que utiliza toda su energía en hacer proactivamente lo que es correcto y que le permite ser “energéticamente viable”.
Sigue esta pista si resuenas y la información de cómo hacer esto se te irá manifestando.
Un saludo cordial.








