“POLVO ERES Y EN POLVO TE CONVERTIRÁS”, que traducido es: “Carbón eres y en carbón te convertirás”. ¿POR QUÉ PONEN LA MARCA DE CENIZA EN LA FRENTE?
Publico esta Entrada como respuesta que di a un comentario que me hicieron, en respuesta a otro primer comentario mío a propósito de esta gráfica imagen
Mi primer comentario decía:
Esta tendencia “vorticial” de desviarnos de nuestros patrones de ritmo pulsatorio original hasta quedar limitados al autoconsumo y agotamiento por carbonización –generalmente total— de nuestra reserva biológica de “quantum”, es un proceso de Autoaniquilación energética en el que, sin ninguna excepción, viven todos los actuales humanos en Matrix (lo que aún tenemos un alma), pero que también experimentan potencialmente los humanos fuera de Matrix e incluso –aunque excepcionalmente– los mismos ángeles y arkángeles. Este proceso de Autoconsumir nuestra energía sin renovarla y hasta el punto de carbonización total es llamado “Alineación/polvo espacial-Aniquilación”, reducción a polvo o puro quantum (carbón) también llamada por Metatrón: “Consagración de la Ceniza”, la maldición con la que nuestra raza humangélica fue condenada” por la Ley del Anatema de Metatrón: “Polvo eres y en polvo serás convertido”, que decodificado es: “Carbón eres y en carbón te convertirás”.
Respuesta de Roberto Q* a mi comentario:
“–Leonardo Desiderata, más bien silicio somos y en carbón te convertirás”
Respuesta a Roberto:
Roberto, dices bien que “sílice somos y en carbón te convertirás” (conviene excluirse de esta maldición ja ja), pero… bueno, no somos silicio exactamente, Maestro, sino apenas en un 25%, ante un 75% base carbono, eso tenemos la Identidad Humana Encarnada en la configuración biológico-atómica, o sea como especie humangélica, pero ésta proporción carbón-sílice aplica sólo a los humanos en estado natural u orgánico (fuera de la Geo-Matrix). Además de que esa proporción orgánica de carbón-sílice es escalarizable, o sea se puede disminuir el porcentaje carbón en la misma medida en que se aumenta el de sílice, hasta el punto de ser 100% sílice y 0% carbón (o viceversa: el sílice puede ser carbonizado y desaparecer por completo, implicando ello la muerte del alma –literal-)
Pero acá en la cárcel Arkonte (Matrix)… es otra historia. De forma resumida hiperbreve la cosa está así con el carbón y el sílice:
La Identidad Angélica –nuestro segundo nivel de identidad del alma—tiene 50% carbono-50% sílice, le sigue nuestra Identidad Arkangélica con 75% sílice-25% carbón, y por último, la Identidad Crystica Avatar, nuestra 4° Identidad álmica dentro de la Matriz de Silicato, que puede alcanzar la base cristalina pura de 100% ante 0% carbono. Luego sigue la transfiguración en cuerpo de luz y, ya por último (aunque lo último es transmutarse en conciencia pura), en cuerpo de vibración de sonido, también llamada la Identidad Ascendida Maestra (de la Matriz de la energía de sonido, que es nuestra única Identidad Álmica cuyo estado orgánico es la no dualidad opcional y la no dimensionalidad (aunque con potencial de la dualidad y la dimensionalidad). Las otras 5 identidades Álmicas nuestras son duales, con opción o potencial de la no-dualidad opcional. Son 6 niveles de Identidad álmica los que tenemos en nuestro cuerpo radial universal.
Pero acá en Matrix Nuestro Código-semilla ADN/Átomo simiente fue reconvertido por Metatrón en la “Partícula de Dios” (no en todos los humangélicos sino en un grupo de ellos –lo hizo por venganza contra los Arkángeles (o “Ángeles Arkontes”) que no nos pasamos a su bando en la Guerra de los Arkontes o que lo confrontamos en el Concilio–).
El Cuerpo Semilla-Mutación 666 del ADN Atómico-carbónico del Código metatrónico/Partícula de Dios nos convirtió en la raza Adámica, dejando de ser la raza humangélica al nivel de la 3D y de nuestra Identidad Humana Encarnada, y, así las cosas en vez de un 25% silicato lo que tenemos ahora es un 8% de reserva sílica dentro de la forma biológica atómica de carbono. Una reserva que ya todos acá en Matrix nos hemos agotado casi por completo. Las reservas residuales y flotantes de sílice –dentro de la carga eléctrica de las subpartículas (electrones)—se carbonizan y se disipan en forma de calor, convirtiéndose en energía electroquímica para las células (de nuestro cuerpo). Así se forma el ATP o energía celular.
Nuestra energía ya no es luz viva (sílice) sino radiación de luz muerta (carbono) y por tanto ya no puede auto-regenerarse como energía escalar, pues nuestras subpartículas atómicas, a causa de que fuimos convertidos en la «Partícula de Dios», perdieron el spin, o sea la carga de aceleración eléctrica o fuerza centrífuga, impidiendo que se desdoblen como onda escalar dentro de la dualidad onda/partícula. En vez de eso nuestra energía radiante se encuentra atrapada en un amarre de polaridad dentro de un arnés vorticial partícula/antipartícula, ya que nuestro campo de partícula (magnético) es un Vórtice de agujero negro, y por eso nuestro cuerpo energético álmico está “prisionero” de nuestro cuerpo físico de materia, del que sólo es posible escapar justo al momento de la muerte física, en el proceso tránsito-muerte-bardo, que dura de 3 horas a 3 días, y que si no entras ahí en estado de RECEPTICENCIA, que es un estado psíquico de “resonancia y profunda escucha cognitiva” –la palabra clave es “HUMILDAD COGNITIVA”– lo fastidias todo y REGRESAS A LA Cosecha de Almas y a Matrix
Nuestro ADN energético (del cuerpo álmico) sigue siendo Átomo Simiente, pero éste se encuentra capturado por la “Partícula de Dios” (ADN adámico). Por eso el cuerpo muere pero el alma sigue siendo potencialmente inmortal, al menos mientras aún le queden unas cuantas ascuas residuales de sílice. Pero lo que ocurre es que todos o casi todos los prisioneros en esta Matrix terminan con el alma carbonizada.
Hay dos tipos de Cuerpo semilla ADN/Partícula de Dios:
1. ADN álmico/Partícula de Dios-Leviathán (el ADN de los Ángeles Caídos comandados por Metatrón –ellos mismos manipularon su ADN álmico con tecnologías de resonancia vorticial para ser exclusivamente entes “no duales” –“Hijos de la Luz”– sin la opción al regreso a la verdadera “dualidad” (o dualidad opcional) o reintegración a la unidad esencial y a la Fuente primigenia)
(Tanto la dualidad como la no-dualidad son opcionales dentro de la verdadera dualidad. Ser “dual” significa que conservas la opción o el potencial de regresar a tu esencia-Fuente, a través de la no-dualidad opcional. Cuando ya no tienes esa opción, ya no puedes ser dual, te conviertes en “no dual”, sin opción al regreso a la dualidad verdadera, donde la dualidad y la no dualidad se conservan como “potenciales” de la dualidad. Y por eso Lucifer y su colectivo es un ente “no dual”, pues perdió el potencial de volver a la verdadera dualidad, que contiene el potencial de la no-dualidad opcional)
2. ADN químico-atómico/Partícula de Dios-Adámico (el ADN de los humanos de raza o “raíz” humangélica cuyos niveles de Identidad Arkangélico combatieron a Metatrón en la Guerra vs los Arkontes o lo confrontaron en el Concilio de Arkontes previo a la guerra. ¿Quiénes somos la raza adámica? … Pues la raza humangélica-humana que fuimos hecho prisioneros en esta Matrix y que Metatrón convirtió en una nueva raza de humanos manipulándoles el ADN Atómico-químico –aunque no el ADN del alma que sigue siendo el original en todos nosotros–.
En castigo a sus confrontadores, a los que él encontró la manera de castigar a través de destruir a la Identidad Humana Encarnada (cuyos protectores son los Arkángeles) en cumplimiento de la, por él inventada: “Ley del Anatema”, que él lanzó contra toda la raza humangélica que durante la Rebelión de los Arkontes permanecimos en el Pacto Natural (o sea en el Libre Albedrío no dual –siendo dual por naturaleza, pero no-dual por nuestra elección propia), también llamada esta “Ley del Anatema” la ley de la “Consagración de la Ceniza”, la marca de ceniza en la frente, que se pone en el día consagrado a la Ley Mercantil marítima de almas –miércoles viene de “Mercurio” (dios del comercio o mercadeo y del hermetismo –el “silencio consagrado sobre los “misterios” de la luz). El miércoles es el día que el hermetismo consagra al “Mercado de Almas y cuerpos”.
Por eso en las Iglesias ponen la marca de ceniza con azufre o marca de Satán, por la que se renueva el pacto-contrato de compraventa de nuestra alma a Lucifer (que significa Luz y fuerza o la fuerza de la luz)— y que toma la forma de la maldición de Metatrón a los humanos: “Polvo eres… –polvo = polución: polus o polo eléctrico carbonizado (el alma prisionera del cuerpo físico de materia y de Matrix)— y por eso Polvo eres y en polvo serás convertido.
En resumen: tenemos una forma biológica-atómica de BASE-CARBONO y un “potencial” de sílice o quantum de reserva energética de sílice que puede incrementarse generando internamente la “energía escalar”, la cual induce una Corriente de Transmutación celular capaz de transmutar nuestra forma física-atómica de carbón a sílice, llamándose esto Ascensión Transmutativa, ya que tal proceso implica ascender dimensionalmente. Pero como acá en Matrix no es posible activar la energía escalar a nivel celular-atómico –aunque sí al nivel del ADN energético, de forma latente— la casi totalidad de los escasos verdaderos humanos que quedamos encerrados aquí están en el camino de la carbonización total de su sílice, lo que se llama Alineación/polvo espacial-Aniquilación.
Así que éste es –dando apenas una noción vaga aunque correcta de ello— la causa de que Metatrón sabe lo que dice cuando al decir: “polvo eres” se refiere al proceso de carbonizar el alma, proceso de auto-combustión energética en el que vivimos todos los humanos en esta Matrix.
Comentarios:
Aclaratoria sobre este artículo: Tanto la dualidad como la no-dualidad son «opcionales» dentro de la «verdadera dualidad», la que conserva los dos potenciales: el regreso a la Fuente o, por el contrario, la Caída. Ser “dual” significa que conservas la opción o el potencial de regresar a tu esencia-Fuente, a través de la no-dualidad opcional. Cuando ya no tienes esa opción, ya no puedes ser dual, te conviertes en “no dual”, sin opción al regreso a la dualidad verdadera, en la cual la dualidad y la no dualidad se conservan como “potenciales” de la dualidad. Y por eso Lucifer y su colectivo son entes “no duales”, pues perdieron el potencial de volver a la verdadera dualidad, que contiene el potencial de la no-dualidad opcional.
Esta tendencia “vorticial” de desviarnos de nuestros patrones ritmo pulsatorio original hasta quedar limitados al autoconsumo y agotamiento por carbonización –generalmente total— de nuestra reserva biológica de “quantum”, es un proceso de Autoaniquilación energética en el que, sin ninguna excepción, viven todos los actuales humanos en Matrix (lo que aún tenemos un alma). Este proceso de Autoconsumir nuestra energía sin renovarla y hasta el punto de carbonización total es llamado “Alineación/polvo espacial-Aniquilación”, reducción a polvo o puro quantum (carbón) también llamada por Metatrón: “Consagración de la Ceniza”, la maldición con la que nuestra raza humangélica fue condenada” por la «Ley del Anatema» de Metatrón: “Polvo eres y en polvo serás convertido”, que decodificado es: “Carbón eres y en carbón te convertirás”.
No somos silicio exactamente
R.K.: Leonardo Desiderata más bien silicio somos y carbón te convertirás!!
Leo: R.K., atinado comentario, dices bien que “sílice somos y en carbón te convertirás” (conviene excluirse de esta maldición ja ja), pero… bueno, no somos silicio exactamente, Maestro, sino apenas en un 25%, ante un 75% base carbono, eso tenemos la Identidad Humana Encarnada en la configuración biológico-atómica, o sea como especie humangélica, pero ésta proporción carbón-sílice aplica sólo a los humanos en estado natural u orgánico (fuera de la Geo-Matrix). Además de que esa proporción orgánica de carbón-sílice es escalarizable, o sea se puede disminuir el porcentaje carbón en la misma medida en que se aumenta el de sílice, hasta el punto de ser 100% sílice y 0% carbón (o viceversa: el sílice puede ser carbonizado y desaparecer por completo, implicando ello la muerte del alma –literal-)
Pero acá en la cárcel Arkonte (Matrix)… es otra historia. De forma resumida hiperbreve la cosa está así con el carbón y el sílice:
La Identidad Angélica –nuestro segundo nivel de identidad del alma—tiene 50% carbono-50% sílice, le sigue nuestra Identidad Arkangélica con 75% sílice-25% carbón, y por último, la Identidad Crystica Avatar, nuestra 4° Identidad álmica dentro de la Matriz de Silicato, que puede alcanzar la base cristalina pura de 100% ante 0% carbono. Luego sigue la transfiguración en cuerpo de luz y, ya por último (aunque lo último es transmutarse en conciencia pura), en cuerpo de vibración de sonido, también llamada la Identidad Ascendida Maestra (de la Matriz de la energía de sonido, que es nuestra única Identidad Álmica cuyo estado orgánico es la no dualidad y la no dimensionalidad (aunque con potencial de la dualidad y la dimensionalidad). Las otras 5 identidades Álmicas nuestras son duales, con opción o potencial de la no-dualidad. Son 6 niveles de Identidad álmica los que tenemos en nuestro cuerpo radial universal.
Pero acá en Matrix Nuestro Código-semilla ADN/Átomo simiente fue reconvertido por Metatrón en la “Partícula de Dios” (no en todos los humangélicos sino en un grupo de ellos –lo hizo por venganza contra los Arkángeles (o “Ángeles Arkontes”) que no nos pasamos a su bando en la Guerra de los Arkontes o que lo confrontamos en el Concilio–).
El Cuerpo Semilla-Mutación 666 del ADN Atómico-carbónico del Código metatrónico/Partícula de Dios nos convirtió en la raza Adámica, dejando de ser la raza humangélica al nivel de la 3D y de nuestra Identidad Humana Encarnada, y, así las cosas en vez de un 25% silicato lo que tenemos ahora es un 8% de reserva sílica dentro de la forma biológica atómica de carbono. Una reserva que ya todos acá en Matrix nos hemos agotado casi por completo. Las reservas residuales y flotantes de sílice –dentro de la carga eléctrica de las subparticulas (electrones)—se carbonizan y se disipan en forma de calor, convirtiéndose en energía electroquímica para las células (de nuestro cuerpo). Así se forma el ATP o energía celular.
Nuestra energía ya no es luz viva (sílice) sino radiación de luz muerta (carbono) y por tanto ya no puede auto-regenerarse como energía escalar, pues nuestras subpartículas atómicas, a causa de que fuimos convertidos en la «Partícula de Dios», perdieron el spin, o sea la carga de aceleración eléctrica o fuerza centrífuga, impidiendo que se desdoblen como onda escalar dentro de la dualidad onda/partícula. En vez de eso nuestra energía radiante se encuentra atrapada en un amarre de polaridad dentro de un arnés vorticial partícula/antipartícula, ya que nuestro campo de partícula (magnético) es un Vórtice de agujero negro, y por eso nuestro cuerpo energético álmico está “prisionero” de nuestro cuerpo físico de materia, del que sólo es posible escapar justo al momento de la muerte física, en el proceso tránsito-muerte-bardo, que dura de 3 horas a 3 días, y que si no entras ahí en estado de RECEPTICENCIA, que es un estado psíquico de “resonancia y profunda escucha cognitiva” –la palabra clave es “HUMILDAD COGNITIVA”– lo fastidias todo y REGRESAS A LA Cosecha de Almas y a Matrix
Nuestro ADN energético (del cuerpo álmico) sigue siendo Átomo Simiente, pero éste se encuentra capturado por la “Partícula de Dios” (ADN adámico). Por eso el cuerpo muere pero el alma sigue siendo potencialmente inmortal, al menos mientras aún le queden unas cuantas ascuas residuales de sílice. Pero lo que ocurre es que el alma de todos o de casi todos los prisioneros en esta Matrix termina con el alma carbonizada.
Hay dos tipos de Cuerpo semilla ADN/Partícula de Dios:
1. ADN álmico/Partícula de Dios-Leviathán (el ADN de los Ángeles Caídos comandados por Metatrón –ellos mismos manipularon su ADN álmico con tecnologías de resonancia vorticial para ser exclusivamente entes duales –Hijos de la Luz”– sin la opción de la “no-dualidad” o reintegración a la unidad esencial y a la Fuente primigenia)
2. ADN químico-atómico/Partícula de Dios-Adámico (el ADN de los humanos de raza o “raíz” humangélica cuyos niveles de Identidad Arkangélico combatieron a Metatrón en la Guerra vs los Arkontes o lo confrontaron en el Concilio de Arkontes previo a la guerra. ¿Quiénes somos la raza adámica? … Pues la raza humangélica-humana que fuimos hecho prisioneros en esta Matrix y que Metatrón convirtió en una nueva raza de humanos manipulándoles el ADN Atómico-químico –aunque no el ADN del alma que sigue siendo el original en todos nosotros–. En castigo a sus confrontadores, a los que él encontró la manera de castigar a través de destruir a la Identidad Humana Encarnada (cuyos protectores son los Arkángeles) en cumplimiento de la, por él inventada: “Ley del Anatema”, que él lanzó contra toda la raza humangélica que durante la Rebelión de los Arkontes permanecimos en el Pacto Natural (o sea en el Libre Albedrío no dual –siendo dual por naturaleza, pero no-dual por nuestra elección propia), también llamada /la Ley del Anatema) la ley de la “Consagración de la Ceniza”, la marca de ceniza en la frente, que se pone en el día consagrado a la Ley Mercantil marítima de almas –miércoles viene de “Mercurio” (dios del comercio o mercadeo y del hermetismo –el “silencio consagrado sobre los “misterios” de la luz). El miércoles es el día que el hermetismo consagra al “Mercado de Almas y cuerpos”.
Por eso en las Iglesias ponen la marca de ceniza con azufre o marca de Satán, por la que se renueva el pacto-contrato de compraventa de nuestra alma a Lucifer (que significa Luz y fuerza o la fuerza de la luz)— y que toma la forma de la maldición de Metatrón a los humanos: “Polvo eres… –polvo = polución: polus o polo eléctrico carbonizado (el alma prisionera del cuerpo físico de materia y de Matrix)— y por eso Polvo eres y en polvo serás convertido.
En resumen: tenemos una forma biológica-atómica de BASE-CARBONO y un “potencial” de sílice o quantum de reserva energética de sílice que puede incrementarse generando internamente la “energía escalar”, la cual induce una Corriente de Transmutación celular capaz de transmutar nuestra forma física-atómica de carbón a sílice, llamándose esto Ascensión Transmutativa, ya que tal proceso implica ascender dimensionalmente. Pero como acá en Matrix no es posible activar la energía escalar a nivel celular-atómico –aunque sí al nivel del ADN energético, de forma latente— la casi totalidad de los escasos verdaderos humanos que quedamos encerrados aquí están en el camino de la carbonización total de su sílice, lo que se llama Alineación/polvo espacial-Aniquilación.
Así que éste es –dando apenas una noción vaga aunque correcta de ello— la causa de que Metatrón sabe lo que dice cuando al decir: “polvo eres” se refiere al proceso de carbonizar el alma, proceso en el que vivimos todos los humanos en esta Matrix.







