Leonardo Desiderata: portavoz
Para los que están tan “orgullosos” de su “normalidad”, que les permite encajar y prosperar en esto que llamamos la “sociedad”, y para quienes son o se sienten excluidos y estigmatizados como “raros” o “subnormales”:
Sabemos que todos los trastornos psicológicos o psiquiátricos en su gran mayoría son inventados por la mafia médico-fármaco-química, bajo la tutela de los controladores del Sistema de Control y de la Matrix, pero para inventar todos estos trastornos, desequilibrios, disfunciones o supuestas enfermedades mentales, hubo primero que inventar un falso parámetro pre-establecido de “salud mental”, y ese “parámetro falso” es lo que solemos llamar la “NORMALIDAD”. En efecto, el concepto de “normalidad” goza de ser el único criterio válido de salud mental, sirviendo además como el principal criterio de referencia positiva para todas las “ciencias” o ramas del conocimiento. Un concepto increíblemente falso que parece estar a cubierto de toda sospecha, pero que fue totalmente inventado y que le han colado inocentemente a toda la población mundial desde hace poco más de siglo y medio.
El concepto e idea de la “normalidad” fue inventada a mediados del siglo XIX entre los más altos círculos satanistas-masónicos belgas.
Introducida inicialmente como una rama de la estadística-matemática, aplicada a la sociología (ciencias sociales), y siendo rápidamente apropiada por la psicología, educación, medicina y psiquiatría (y actualmente por todas las “ciencias” o ramas del conocimiento).
Simplemente hace apenas poco más de un siglo y medio no existía el concepto “normalidad”. Fue la manera en que los expertos en el conductismo social de masas descubrieron como “autoprogramar” a las masas, imponiéndoles una “normativa mental” pre-establecida, logrando que los mismos individuos se autoprogramen por “imitación” en esa misma normativa, o sea descubrieron cómo enseñar a la gente a actuar dentro de un estado de demencia de masas, pero percibiéndose –apoyados en la “estadística” psicosociológica– como “mentalmente saludables”.
La gente no define o establece lo que es normal o no, la gente simplemente lo acepta y se adapta a ello, por simple necesidad de sobrevivencia y aprobación. Lo que es “normal” o “no normal” es decidido y establecido por el Sistema de Control. El mismo Sistema de Control induce secretamente, mediante metodologías conductistas de adoctrinamiento y propaganda subliminal (no explícita al principio, pero progresivamente explícita), todo aquello que termina siendo –gradualmente— establecido como “lo normal”.
Una vez convertido este falso parámetro en sinónimo o equivalente de “lo natural”, fue fácil hacernos creer que hacer “lo normal” es hacer lo “natural”, o proceder en arreglo al “estado natural”, en sentido positivo, siendo lo “normal” el principal criterio de “positivo” o “natural” cuando se aplica a situaciones que son estadísticamente comunes o rutinarias. Una forma de hacer que la gente acepte fácilmente lo establecido, o la asignación de roles, conductas, trabajos, funciones, modas, tendencias, creencias, ideologías, etc.
Bajo el condicionante “estadístico” de que es algo “normal” y, por tanto, “natural” y “positivo”, el individuo o la masa inducida a una aberración es aprobada y respetada por el consenso de la sociedad.
A partir de ese momento en que se inventó la “normalidad” no habría ya aberración alguna inducida por el Sistema de Control que no fuera aceptada masivamente por la gente si era percibida como “lo normal”,
–La “metodología de control mental de masas” detrás del concepto “normalidad” es simplemente escalofriante-
La “normalidad” es un estado de demencia y estupidización severa, consensuada como “salud mental estándar (promedio)” o como el principal síntoma y promedio estadístico de la “mente sana”, un estado de demencia grave –generalmente perpetuo— en el que están habilitadas únicamente las facultades lógico-operativas, necesarias para los procesos mentales o laborales automatizados, excluyéndose en esta programación psicotrónica las facultades de libre autodeterminación del pensamiento, ya que se está programado exclusivamente para pensar y actuar dentro del mismo sistema de normas-patrones, referencias, roles y paradigmas “programados” por el Sistema (la Matrix). Si sales fuera del sistema de normas-paradigmas se supone o “se establece” que careces de “salud mental” y eres estigmatizado como “raro” o “subnormal”, deficiente mental, subnormal o cualquier otro sesgo patológico.
El proceso programado de estupidización-zombificación o normalización –en una palabra: Autoprogramación—de los individuos es largo y arduo y cubre desde el periodo post-natal a la última etapa de la adolescencia, etapa en la cual el individuo queda ya totalmente convertido en una mente zombi, perfectamente operativa para funcionar dentro del Sistema y hacer funcionar la sociedad, es decir, queda convertido en un individuo “normal”.
Nos han hecho creer que tener un comportamiento y un tipo de mentalidad que está bajo la norma estadística “promedio” es un claro indicio de salud mental y de un estado natural positivo, lo cual es absolutamente falso, ya que el proceso de normalización se logra por traumatización, implicando un grave daño cognitivo a nivel neurológico.
Pero es irónicamente a través de este proceso de “normalización-estupidización” por traumatización que el individuo queda psicológicamente apto o capacitado para moverse socialmente, con un funcionamiento psicológico bajo la normativa mental promedio aceptada, funcionamiento absolutamente necesario para encajar y funcionar en sociedad, como un miembro perfectamente integrado y aprobado bajo el consenso de la “normalidad estadística”, por estar, con perfecto sentido de “pertenencia”, dentro del mismo nivel de conciencia-percepción zombi de la sociedad, desde la “red social” de “conocidos” hasta los círculos sociales de “amigos” o “partners”.
Esta metodología de control mental de masas garantiza no sólo que los individuos se autoprogramen para servir eficientemente al Sistema sino que vigilen atentamente que los otros individuos no salgan de lo establecido por la “norma”.
La “norma” es básicamente, un tipo de “mentalidad colectiva tipo colmena”, programada para servir a los fines siniestros del Sistema de Control y dentro de la cual mentalidad el individuo puede sentirse perfectamente a gusto consigo mismo y con los demás, sintiéndose como en su medio natural, en una zona de confort de falsa seguridad, ya que todos ponen de su parte para dar apoyo a los otros individuos “normales”, una medida para lograr que los individuos dependan, para los fines más prácticos de sobrevivencia, de la mutua “aprobación” psicológica de sus “semejantes”, promoviendo así cada uno la aprobación general por estar dentro del promedio mental estadístico aceptado.
La “anormalidad”, por consiguiente, genera una “reacción” de rechazo, ya que los individuos o actos “no normales” o “raros” son percibidos como “amenazantes”. Es por ello que la no pertenencia a la norma, la inadaptación o “rareza” en los individuos que no alcanzan a proyectarse dentro de este uniforme mental de la “normalidad” autoriza la exclusión, destrucción, boicot y persecución sistemática en contra de estos individuos que salen de lo establecido por la normativa del promedio mental.
No hay piedad alguna para quienes no alcancen el “perfil”, ya que los individuos percibidos como “normales” son funcionalmente psicopáticos y no tienen ninguna dificultad en fingir empatía por los demás “normales” o en ensañarse contra quienes ellos perciben como raros o “subnormales”.
Si bien esos mismos individuos bajo el estigma de “subnormales”, en el caso –y sólo en este caso y en ningún otro- de que posean un poder económico boyante son categorizados como “excéntricos” y no como “subnormales”. Bajo esta categorización “aparte”, pueden ser totalmente aprobados e incluidos dentro de la “normalidad”. Esto es así dado que uno de los objetivos principales de la “normalización” es destruir a los que son psicológicamente “diferentes” dentro del sistema de competencia. Si siendo “diferente” eres además económicamente débil eres un blanco fácil de destrucción, pero si tienes poder económico no es tan fácil destruirte, por lo cual es más conveniente mostrarse amable, hipócrita y respetuoso contigo. (Así que si eres un “rarito” o “subnormal” lo único que te está haciendo falta para “normalizarte” es una billetera repleta)
Pero si éste no es tu caso, aplica entonces este otro: siempre que te sientas humillado o excluido por no estar en el nivel de “normalidad”, exigido por los otros individuos como regla de pertenencia a la sociedad, recuerda que siempre se trata, únicamente, del “nivel de estupidización y “programación” requerido” para funcionar como un zombi dentro de la sociedad.
Ahora vamos a una descripción más a fondo:
La normalidad es una programación de control mental psicotrónico, lo que significa que siempre estás bajo control mental remoto.
Psicotrónico viene de “psico”: psique, y “trónico” de “metatrónico” o Metatrón (Lucifer), que es el controlador de esta Matrix. La normalidad es la más agresiva y eficiente forma de control mental hasta ahora instalada en esta Matrix, ya que sus efectos son percibidos como positivos y saludables, siendo que te introduce en una dinámica de autodestrucción psicopática, que implica tanto tu propia destrucción como la de todo tu entorno. A nivel energético, y siendo tú el agente causal de un proceso parasitario-predador-autodestructivo y emisor de una frecuencia causal vorticial que comprime y consume rápidamente tu campo de energía, vives en una dinámica de Autoaniquilación del ser o Alineación/polvo espacial.
Hay dos principales niveles de la prisión-Matrix, correspondientes al sistema de la “DOBLE REJILLA”
1. Matrix psíquica o psicotrónica/primera Rejilla o Tecnología de Insertos Holográficos, que mantiene capturada la conciencia dentro de un arnés psico-bioquímico de la percepción.
2. Matrix Electromagnética/segunda Rejilla o Tecnología de Barreras de Frecuencia, que mantiene capturado tu cuerpo físico de materia, aprisionando tu forma biológica-atómica dentro de un arnés electromagnético, el cual mantiene a tu campo eléctrico y magnético atrapado dentro de un amarre de polaridad/arnés partícula-antipartícula.
Tu cuerpo físico de materia está atrapado dentro de un campo electromagnético artificial (el “Domo”) el cual encierra toda la Tierra dentro de una barrera impenetrable. Esta Barrera o Muro impenetrable es la Matrix electromagnética. Pero para poder mantenerte atrapado dentro del Domo es indispensable que previamente te mantengan atrapado dentro de la Barrera Psicotrónica o Matrix psíquica. Sólo si eres capaz de salir de la Matrix Psíquica puedes salir de la Matrix electromagnética.
Si de verdad quieres salir de esta trampa-Matrix, imprescindiblemente tienes que salir de la Matrix Psíquica, es decir, tienes que DESPROGRAMARTE, o sea escapar de la principal de las programaciones de control mental de masas que es la “normalidad”. En otras palabras tienes que dejar de ser una persona “normal”. Lo cual no implica que pases a ser un tonto, un loco o un desquiciado, sino sencillamente un “desprogramado”.
A un “DESPROGRAMADO” no le llamamos “SUBNORMAL”, le llamamos un “TRÁNSFUGA”, o sea alguien que ha logrado escaparse de la Matrix psíquica, liberando su conciencia mental y psíquica, y por tanto, tu verdadero “cuerpo causal” o Libre Albedrío, para alinearte con la verdadera senda evolutiva y el verdadero despertar consciente, que es el dirigido por la voluntad del alma.
Una vez que te conviertes en un TRÁNSFUGA, puedes pasar a convertirte en un LIBERADO DE LA MATRIX. O sea una vez que has liberado tu conciencia/mente de la prisión Matrix puedes empezar a liberte “físicamente” de la Matrix, pero esto último implica otro proceso gradual y secuenciado.
Las técnicas y dinámicas de entrenamiento y autopráctica para dejar de ser un PROGRAMADO PSICOTRÓNICO, o sea una persona “NORMAL” –condición indispensable para evadirse de la Matrix electromagnética, o sea para salir físicamente de la Matrix—, se irán mostrando en posteriores resúmenes de las EMRA.







