La siguiente vez que escuche a un comecarne quejarse de cualquier cosa en su vida o de cualquier cosa sobre este mundo, me le quedaré viendo fijamente a los ojos y le pondré esta declaratoria por delante
(Imprímelo y pásaselo por delante a todo aquel comecarne que emita la mínima queja):
TÚ, COME-CADÁVERES
Vives en un mundo abominable, que es un paraíso pero al que tú has convertido en un infierno.
Porque el Sistema demiurgo te ha metido en la cabeza la evidentemente falsa creencia-estupidez de que “somos carnívoros por naturaleza”. Sabes que comer cadáveres de animales implica contribuir a convertir a la “carne-alimento” en la principal fuente de “comida” en el mundo, implica la matanza de incontables miles de millones de animales diariamente. Tú contribuyes a que más del 90% de la “alimentación” mundial esté basada en esta fuente “cárnica”. Esto implica financiar la existencia de incontables infiernos de crianza y mataderos industriales, y miles de millones de seres que viven y mueren monstruosamente torturados, así como el uso criminal de inmensas extensiones de suelos que podrían destinarse a producir alimento natural, verdadero y vivo y hasta gratuito para todos. Es así, al despedazar tu salud y depender de comida artificia, tóxica y antinatural, que permites que el Sistema, al debilitarte e idiotizarte al extremo, pueda enfermarte y controlarte mediante el miedo, programándote en un bestial consumismo e imponiéndote impuestos y eliminando tus libertades mientras finge protegerte.
El sólo producir alimentos para estos incontables miles de millones de animales destinados al sacrificio y a la producción industrial de “carne” a escala infernal e inmensurable es demencial, crea un efecto de destrucción en cadena, devastación ambiental, desforestación, destrucción de hábitat de miles de especies, destrucción climática, incontables enfermedades, para convertir el mundo en este cementerio de cadáveres de que los zombis se alimentan.
La inversión de recursos y energía en esa destrucción y muerte de incontables miles de millones de seres sacrificados es una fuerza que se la quitas a la vida para dársela a la muerte, multiplicando la violencia y el impulso e instinto de crueldad, eliminando todo los valores prácticos de la vida. Lo que inviertes en ese mal inmensurable se lo quitas a la posibilidad de que el mundo se regenere y que la vida vuelva a latir en toda su fuerza, esplendor, belleza y abundancia natural.
Es por eso que tú, comecarne, eres el principal responsable de todo el mal en el mundo, eres el creador directo de todo el mal en tu vida y de todo el mal de este mundo
Pero, puesto que eres el mayor de los hipócritas, no lo vez o finges no verlo, ese daño inmensurable que causas directamente, pero estás ahí “quejándote” del mal en el mundo y de todo lo que te quejas.
Maldito eres por todo lo que causas, y auto-condenado estás, pagando factura kármica por ello, experimentando este infierno que, como demonio que eres, has creado para ti y para todos los que viven en este mundo.








