28/08/2024 ENTENDIENDO LA AUTÉNTICA NATURALEZA Y PROPÓSITO DE LA SOCIEDAD –EL ENIGMA RESUELTO DE QUÉ ES LA «SOCIEDAD», UNA «NEGOCIEDAD»

¿Qué es la sociedad” y por qué le llamamos “sociedad” a la población humana en su conjunto?

¿Qué es esa otra “Sociedad” a la que todos anhelan pertenecer, y por qué no todas las personas pueden pertenecer a esa sociedad, y qué es la Sociedad en sí como red de negocios y círculos de partners?

—Lo que nunca te enseñaron ni en la escuela de derecho ni en Historia, ni en sociología, ni en ninguna otra parte.

¿POR QUÉ EN “SOCIEDAD” SE HABLA CASI EXCLUSIVAMENTE DE LOS DEMÁS Y NO DE IDEAS O DE SITUACIONES?

¿Por qué en sociedad su usted intenta pasar de la plática a la conversación, o sea que en vez de hablar de los demás usted intenta introducir una idea o temática que pudiera tener un valor de utilidad y aprendizaje para los demás, usted simplemente  es mal visto? … Todas las miradas le indicarán a usted que está fuera de lugar al querer convertir una reunión social en una sala de conferencia, comentarán que es usted «muy serio», lo cual es una expresión que se ha de interpretar simplemente como un recordatorio de que al propósito de reunirse en sociedad es confesar el Cognomen de los demás, de los otros círculos de partners, único te que interesa en sociedad. Un conversador temático no tiene canida en sociedad, porque estamos básicamente en una reunión de negocios con aires de fraternidad y relajación, queremos información útil para hacer negocios y que nos llegue de forma divertida. Por eso en sociedad hasta el más seriecito saca su faceta de showman, debe usted además saber intercalar uno que otro chistecito, ya que estamos aquí de forma alegre (o sea ligera) y dopamínica para sacar la tensión.

Pro nunca hay que perder de vista que el propósito de la Sociedad es hacer “Negocios”, punto. No se puede limitar a los chistes, usted debe saber hablar de los demás, o sea de aquello sujetos que interesan a esos otros sujetos con los que usted está reunido.

Fantaseemos un poco, imaginemos que yo (Leonardo), que básicamente soy y he sido siempre un conversador temático y nunca platico de nada, hasta el punto de habérseme percibido en sociedad como un deficiente mental, que no platica ni sabe platicar de nada porque tengo un coeficiente intelectual subnormal, que no comento nada ni abro el pico porque «no tengo nada que decir», porque mi cabecita está hueca, así de simple. Vale  

Fantaseemos que un ángel encarnado (yo) además de reír del show de la Matrix, me pusiera a hacer travesuras en la Matrix.

Pongamos que en una de esas en que me aplican el comentario: “Qué serio eres, Leonardo”, o  dirigiéndose a mi semparela (hermana): “Qué serio es tu hermano”, yo hago el siguiente experimento. Aclarando que hace años que no frecuento ni mínimamente a la sociedad –lo que solía hacer hace muchos años como «colado»–, por lo que este experimento no pasa de ser una fantasía.

Pongamos que dispongo de una solvencia económica muy alta y que en una reunión social les propusiera yo un juego, que me permitan leerles un texto breve de autor desconocido, el cual sería este texto que usted está leyendo. Por supuesto que me tildarían de loco o paranoico y me ignorarían. Pero el juego consiste en que al que se quede a escuchar el texto yo le voy a obsequiar con mil pesos y una botella de vino, el que no acepte el juego tendrá que salir del lugar hasta que la lectura culmine.

Bueno, si no aceptan y les parece grotesco el experimento, porque es un experimento y no un juego, se puede doblar o triplicar la recompensa, de manera que nadie pueda rehusarse.

Los que me sigan el rollo y escuchen se quedarán de palo. No puedo predecir los comentarios. lo más posible es que se sientan indignados y súper-ofendidos, juzgados, porque esa es y será siempre la reacción de una víctima cuando le pones una verdad frente a las narices.. ¿Qué les parece si alguna vez hacemos el experimento, tomando todas las medidas de protección necesarios? …. Mejor aún, podemos hacer una película-documental sobre este tema tan supremamente fascinante.

En el experimento sacaríamos esta parte del texto que habla sobre el experimento. Esa parte la leeríamos como nota al final.

La «Sociedad», como la llamamos, tiene una finalidad estrictamente mercantil, es un sistema de círculos de negocios en RED. Todos quieren ser «socios» de esta red colándose en sus diferentes círculos escalables, donde cada círculo social se compone de partners, entre los que se encuentran nuestros protegidos (“clientes”) o nuestros protectores o valedores (“patronos”) –según el modelo de la antigua Roma–. Mientras que la pertenencia a la red social en general nos define simplemente como «socios», Excepto que la sociedad admite únicamente como socios o partners a aquellos que tengan cierto perfil comunicativo, que sería su perfil social o de inteligencia social básica, y que consiste en saber proveer a los demás información sobre otros partners o socios de círculos más elevados. ¿Qué tipo de información? … Los rasgos básicos de la personalidad, así como las acciones de cada sujeto del que se habla en sociedad, entendiendo por acciones los asuntos de su vida privada que sólo los cercamos a él le conocen. Esta información –que coloquialmente podemos definir como «chismes»– junto con el nombre y apellido del sujeto conforman su Cognomen. Así que si quieres o pretendes colarte en la Red de partners o de negocios llamada sociedad has de adquirir especial habilidad en conocer y «confesar» el cognomen de los demás. Sobra decir que hay que tener al menos una pizquita de gracia para confesar el Cognomen de otros, ya que además se trata de entretener a los oyentes, de manera que las anécdotas que se cuenten tengan su dosis de humor y sarcasmo. La confesión o el chisme no son un juicio moral, sino una forma de jugar con la historia de cada partner, hablando con ligereza anecdótica aún de sus asuntos más turbios.

Es en las clases más bajas de la población donde el chisme reviste el matiz de juicio y critica moral, pues ahí ya no se trata de escalar socialmente para hacer negocios, sino de destruir a los otros mediante la crítica, yéndose a la intriga y a la conspiración. Si bien este mismo tratamiento se da en la sociedad, cuando algunos círculos deciden que deben rodar ciertas cabezas y ser destruidos ciertos prestigios o reputaciones, ya que el Cognomen de los demás nos puede servir para dos cosas, o para intentar hacerlos nuestros partners o socios de nuestro circulo personal, o simplemente para conocer mejor a nuestros enemigos o rivales que queremos destruir.

Con esta respuesta visceral sobre qué es la sociedad, una «Red de Negocios», partimos de la clave fundamental de la Sociedad: el NEGOCIO. Cuando decimos SOCIEDAD estamos hablando estrictamente de una SOCIEDAD DE NEGOCIOS.

Dime, ¿Por qué todas las personas del mundo (la Tierra) se dedican a COMPRAR Y/O VENDER, cosas, bienes o servicios? … Dicho de otra manera: ¿Por qué el mundo entero es un MERCADO?

DESDE EL MOMENTO EN QUE DECIMOS «PERSONAS», y nos definimos como “personas” a nosotros y a los demás, ya estamos confesando que estamos sujetos a la Ley Mercante, ya que como “personas” estamos actuando a través del PERSONAJE, es decir, el personaje ficticio o persona legal que precisamente pone o sostiene en marcha este sistema de mercadeo regido por la Ley del Mar.

Lo más natural sería designar a los demás como “gentes”, no como “personas”, o sea no como miembros de la SOCIEDAD, sino como miembros naturales de nuestra ESPECIE.

Así, en vez de SOCIEDAD, tendríamos que referirnos a la población humana como la GENTILIDAD.

Cada individuo “natural” pertenece a una GENS (tribu familiar) y está caracterizado por su COGNOMEN (o “apodo común a su tribu”, lo que conocemos como “apellido”).

El cognomen también designa a los rasgos físicos, pro también a los hechos y rasgos de la personalidad de un individuo. En lenguaje más familiar el Cognomen sería en propiedad los CHISMES que se conocen o cuentan de una persona.

El GENS se actualizó en la antigua Roma como RED mercantil o SOCIEDAD, o más propiamente como una RED CLIENTELAR-PATRONAL, pero esta estructura de la población como “sociedad” existió mucho más atrás de eso, en toda la Historia Pre-Romana (lo que llamamos “Roma” es en realidad un sistema de datación que surgió del reciente RESETEO histórico mundial –por eso nos remitimos a “Roma”, porque más atrás de eso no tenemos más datos históricos, fueron borrados.

No es “casualidad” o capricho el que se le llame “sociedad” a la forma organizada de la población humana, la cual está regida por la LEY MERCANTE o Ley del Mar, y es básicamente porque la “sociedad” humana, como tal, es un SISTEMA Y RED DE MERCADEO Y DE NEGOCIOS.

No es lo mismo Sociedad y Comunidad. Son cosas muy distintas. La comunidad busca el bien común, en tanto que la “sociedad” busca exclusivamente el bien individual, la supremacía del individuo como NEGOCIANTE.

Todo individuo en tanto persona o “ente social” en un negociante. ¿Qué es el matrimonio o la familia, en términos de “contrato matrimonial” o las “actas de nacimiento” (qué es el registro del Acto de nacer, legalizando al individuo como “persona” o miembro de la Sociedad)? … Pues matrimonio, familia e hijos, así como la llamada Identidad legal, es nada más que un simple NEGOCIO (perdóname pero discúlpame).

Noviazgo, amistad, adopción, herencia, relaciones o lazos sociales de todo tipo, todo aquello que pueda ser sujeto de un acto social, sea Trascendible o no a “contrato legal o social”, es meramente un NEGOCIO.

El propósito de la sociedad no es la evolución de la especie ni el bien colectivo, sino simple y rudamente el escalonamiento en la red de negocios para triunfar como negociante. Estamos describiendo a la organización básica de los zombis o muertos vivientes que es la sociedad, ya que de hecho todos los miembros de la sociedad o red de negocios no tienen en la vida ningún objetivo Trascendente, sino el de la mera y bestial oportunidad de negociar con ventaja sobre los demás.

Esta información que lees es absolutamente única y no es nada superficial o ficticia –o interpretativa–, no estamos viendo la sociedad desde una cierta “perspectiva” “sociopática”.

Esta información, además, es una “entrada mínima”, porque omitimos millones de datos fundamentales, pro lo revelado aquí es en propiedad la clave fundamental del origen de LA ESTRUCTURA DE LA SOCIEDAD Y EL DERECHO ROMANO Y PREROMANO –el origen y verdadero propósito de lo que llamamos “sociedad”.

Cuando decimos “sociedad humana” nos estamos remitiendo en un contexto muy amplio a la “población” humana sometida a la Ley Mercante o del comercio marítimo, o la Ley del Mar. Porque no es la Ley política del estado, sino la Ley del Mar del Estado Profundo lo que manda. El gobernante es el conductor del barco, el que mueve el gobernalle o timón, no  quien dirige el barco y el rumbo del barco.

(Con Estado Profundo designamos al Sistema de control Mundial, el cual hace y determina la “Norma” –principio de la costumbre–, la cual norma determina a la Ley política o gubernamental. El “gobierno político” no manda, porque el gobierno político no hace las normas, las obedece y no puede cambiarlas, porque no es SOBERANO. Lo que sí puede hacer son las “leyes”, pero únicamente puede hacerlo siguiendo las normas que previamente existen, o las que puedan surgir “de repente” desde el estado profundo como “nueva normalidad” (como lo que vemos en nuestros días)

La sociedad humana está basada en la estructura social de la antigua Roma, pero actualizada como un sistema de negocios. El significado de la figura del Patrón y del Cliente, jerarquías sociales de la antigua Roma,  explica el origen de la estructura y funcionamiento de la sociedad como un sistema de negocios. Como explicamos en una antigua dictata sobre el Lenguaje de Poder.

En la antigua Roma existía la figura del “Patrón”, que era un patricio versado en leyes, el cual, a cambio de diversos tipos de servicios, tomaba bajo su protección a uno o varios plebeyos, gente carente del fuero de la clase social privilegiada, a los cuales les iba muy mal cuando al suscitarse un pleito legal se presentaran a los tribunales sin el amparo de un Patrón, que es lo que ahora llamamos “abogados”. El patrono era letrado y además contaba con posición e influencia económica y social, mientras que al plebeyo o lego era llamado “cliente” de ese Patrón. 

Así, cuando decimos “sociedad humana” designamos a una sociedad gobernada por las leyes y controlada por las normas y por quienes hacen las normas (los controladores de esta Matrix).

Así se explica la sociedad como una población normalizada, en donde los pobladores, al estar inmersos en la llamada “civilización”, pertenecen en un sentido amplio a una Red de Negocios.

La capa más inferior de esta red de negocios son los “clientes”, mientras que la capa más elevada son los PATRONES (que en la Roma antigua se llamaban también “Patricios”)

Lo que llamamos la “sociedad” es estricta y literalmente una RED/CÍRCULO DE NEGOCIOS CLIENTELAR/PATRONAL dentro de un sistema de “Partners”.

Cada “SOCIO” tiene presumiblemente uno a varios círculos de partners, es decir de “clientes” o “patronos” (padrinos).

La “sociedad” y el circulo-red al que perteneces se categoriza por la PLÁTICA SOCIAL, pues es a través de la plática que nos promocionamos como “PRETENDIENTES”. O sea que cada uno de los miembros de la “sociedad” a través de su plática “PRETENDE” que pertenece a una CATEGORÍA alta o determinada, o sea a un círculo social o Red de Partners (la plática social consiste básicamente en dejar ver quiénes son nuestros “valedores” o padrinos, para así “presumir” en qué categoría o círculo social estamos).

Al presumir o pretender que estamos en tal o cual categoría, podemos lograr que los que nos escuchan quieran convertirse en nuestros partners, ya sea para ser nuestros valedores (patrones/padrinos), o para que seamos sus valedores, siendo ellos nuestros CLIENTES. Es así como el SOCIO o miembro de la sociedad o Red de Negocios “ESCALA” en sociedad, ya que a través de la plática social literalmente se hacen los “negocios” y se aumenta la Red de Partners.

Algo así como

Comensal 1 al comensal X–. “Tú eras muy compa de Gulmaro, ¿no? (un empresario millonario de la localidad)

Y el comensal X se luce confesando el cognomen de Gulmaro:

Comensal X–. Nos juntábamos mucho yo, Gulmaro, Sigifredo Mariscal, Chavín Miramontes, el Chancho Medellín…, que éramos de la misma camada.

Ah, qué interesante, piensan todos.

(*Los nombres que echamos aquí son totalmente inventados, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia)

Comensal 2 al comensal X–. “Pues cuánto tiempo trabajaste con Gulmaro?

Etc, 1 hora hablando del tal Gulmaro.

Y al despedirse, todos diciendo al Anfitrión:

“Qué deliciosa la comida, y la compañía, y la plática” (aludiendo al comensal X).

El Anfitrión—.  Qué bueno que les gustó

Al comensal X, cada comensal por turnos le va diciendo: “Pásame tu número de teléfono para ver si nos juntamos otro día”.

Todo un éxito el comensal X al confesar el cognomen de las personalidades sociales de la localidad. Es como si el fulano que habla de esas personalidades con las que se codea, hiciera sentir a los oyentes que ellos también pertenecen a esos círculos sociales más altos. Como todos quieren escalar a esos círculos, pues todos quieren amigarse con el comensal X.

Es por eso que las personas hablan principal o exclusivamente de los demás, y no hablan de ideas, ni de situaciones.

Es por eso que en sociedad la “plática” siempre gira en torno a los conocidos de nuestro círculo o de los círculos sociales cercanos. 

Básicamente se trata de un SISTEMA DE RELACIÓN Y CONFESIÓN, ya que se trata de CONTAR anécdotas que involucren principalmente a personajes de los círculos sociales altos o cercanos a nosotros, CONFESANDO y demostrando el COGNOMEN de esos personajes, o sea las acciones ajenas o cosas ajenas de las demás personas, acciones y rasgos característicos de personalidad que únicamente los que se codean con esas personalidades o se mueven en los círculos de esas personas podrían conocer. Si usted confiesa las “cosillas” que le conoce al gran Fulano, o al  renombrado Fulano y Zutano, usted está PRETENDIENDO que se codea con ellos y con su círculo social, pues está al tanto de su COGNOMEN. –¿Se va comprendiendo?

En lenguaje familiar o coloquial se le llama “chisme” al cotilleo o ventilación de las cosillas de los demás. Pero Técnicamente esto se denomina cognomen, y tiene una funcionalidad específica, que es el escalar en los círculos sociales y ganar más clientes y partners, al pretender que nos movemos en círculos sociales más altos. Recuérdese lo que ya contábamos en un antiguo fractal que, cuando más clientes tenía un patrono, más oportunidades tenía de escalar posiciones políticas en los tribunales o en el senado. También contamos la historia de la palabra “saludo”, que viene de la costumbre de la Salutatio matutina, que en la antigua Roma era la práctica de saludar al Patrón o Patrono por la mañana, yendo a su casa para desearle Salud, que era una manera de ponerse a sus órdenes para hacerle el servicio que se le ofreciera. 

Si usted no confiesa los cognomen de los demás, si por el contrario al reunirse con otras personas usted habla principalmente de Ideas y no de los demás, usted es MAL VISTO POR TODOS LOS DEMÁS, usted no solo no hace clic con nadie, sino que hace corto circuito con todos, porque usted les está haciendo perder su tiempo, porque el propósito de reunirse en sociedad es el de hacer negocios…, y, por increíble e insólito que parezca, esto se logra precisamente a través de la plática social, porque si las personas reunidas hablan contando chismes de las personalidades de los círculos sociales cercanos, yo me aprendo esos chismes y así, de tal manera, puedo PRETENDER que pertenezco yo mismo a esos círculos o me muevo en ellos, ya que conozco el cognomen de esos personales sociales, o al menos conozco a alguien que los conoce, lo cual me ACERCA a ese círculo al que quiero pertenecer.

¿De qué me sirve esto? ¿O donde está aquí la productividad o el negocio?

Pues está en que es a través de estos “chismes” o cognomen que Agradamos a los demás, los distraemos y los divertimos con la información que a ellos más les interesa, porque nos ayuda a entender los gustos y debilidades de otros a los que deseamos convertirlos en partners, y así sabemos por dónde llegarles cuando nos acercarnos a ellos, si queremos convertirlos en nuestros partners o valedores. Porque así fingiremos tener gustos o intereses comunes con ellos, les caeremos bien a ese personaje que se pueden convertir en nuestro partners.

¿Cuál es la principal estrategia o clave de poder, la que está más allá de cualquier Inteligencia financiera? … Lo que le revelaré a usted ahora es un secreto supremo que no está ni en las 48 CLAVES DE PODER ni en los libros de Robert Kiyosaki, esa clave del éxito que está más allá de cualquier estrategia de inteligencia financiera o educación financiera.

La manera más rápida en que los más roñosos clasemedieros lograron quitarse la roña y se hicieron con una fortuna personal fue precisamente porque de manera intuitiva, desde pequeños, aprendieron a entretener a la sociedad, desarrollando una personalidad pretenciosa e histriónica, contando anécdotas de los personajes de los altos círculos sociales de su ciudad, aprendiéndose el cognomen de esos personajes, a los que todos quisieran tener como partners. Esos escaladores o trepadores desarrollaron dotes histriónicas y “carisma” a través de una personalidad pretenciosa con la que aprendieron a moverse y codearse en los círculos sociales altos, amigándose con los personajillos de su socialité local.

Inteligencia social mata inteligencia financiera, y pues ahí se ligaron a la hija del multimillonario del pueblo, la embarazaron para asegurar el negocio y… lograron el suculento contrato matrimonial, el cual es en realidad un contrato patrimonial, convirtiéndose de la noche a la mañana en multimillonarios, ahora son los súper empresarios del pueblo, esos que hacen que el dinero trabaje para ellos en vez de ellos para el dinero, pues su dinero está todo puesto en activos en vez de en pasivos.

Es así como toda persona “exitosa” tuvo un “padrino”, del que el exitoso ha sido cliente-partner, alguien que le inició en el mundo de los negocios y de los círculos sociales más altos o por encima de los que él frecuentaba, y le dio información privilegiada que sólo se da entre partners, algo que pocos saben y que supone una ventaja decisiva en el sistema social de competencia.

Esta revelación de la principal estrategia para enriquecerse, la inteligencia social, que desde luego muchos conocen de manera intuitiva, es una entrada mínima, al igual que este fractal, pro si un productor de cine quiere hacer una película con esta temática tan inusual podemos escenificar como funciona todo esto in situs. Sería ciertamente una de las películas más interesantes de la historia del cine y de la historia humana.

Obviamente que aquí, para relajarnos un poco, nos aventamos este fractal, para reír un poco con el show de la Matrix. Los verdaderos “despiertos” somos conscientes de que esto que llamamos “sociedad” es el mundo de los muertos, regido por la Ley Mercante o Ley del Mar, regido por Hermes o Mercurio, dios a la vez del COMERCIO y del mundo de los muertos –por lo cual es también el dios de la “medicina” y de la farmafia–. Sabemos los despiertos de EMRA que ésta Matrix, regida por la ley del Mercadeo Marítimo y, en consecuencia, por el “”derecho normativo, es el mundo de los muertos, y que por tanto todos los que nos rodean, en tanto personas o personajes que usan y encarnan esa ficción legal que es la persona o el ente “social”, son todos polvo espacial.

Por lo mismo que sabemos que la “inteligencia social” (permítasenos acuñar este término) como principal estrategia financiera en el negocio de la sociedad, consiste en tener “gracia” para contar el cognomen de los demás, así mismo la antítesis de esta “Inteligencia social” es como cuando usted, estando en una reunión social, se pone a hablar de las Realidades ENERGÉTICAS FUNDAMENTAALES, o incluso de conspiranoia básica. Usted es visto como un apestado.

Conversar es locutar sobre un tema determinado desarrollando ideas. Platicar es simplemente “hablar de los demás”.

En sociedad no se puede conversar, hay que platicar. La dinámica para integrarse en la plática en sociedad es poder agregar algo al cognomen del personaje del que se está hablando en ese momento.

Pero si usted en vez de eso sale con una idea inspirada de interés digamos filosófico, o quiere iniciar una temática sobre una idea, a usted le van a parar el alto diciéndoles:

“Qué serio es usted”

En sociedad si usted no confiesa el cognomen de los demás usted es “muy serio”, ya podría usted revenar los oídos de los comensales hablando 10 horas seguidas sobre energía y física escalar y sobre el quantum energético +álmico de base sílice, usted sería nockeado al instante con el comentario de que usted es “muy serio”.  Si su semparela (hermana) de usted está entre los “comensales” (eufemismo de “comedores” o “tragones”, siendo los comensales los que comparten un banquete o convidados a él), las personas voltearán hacia ella y le dirán: “Qué serio es tu hermano”, o tu hijo, o tu tío, etc, el caso es declarar a voz alta que usted es “muy serio”. Lo que quiere decir simplemente que usted no es nada predecible, porque usted al no pertenecer a la sociedad, o sea a los círculos sociales, a usted por tanto no se le conoce nada, ni usted conoce nada de los demás que pueda contar para «interesarlos» en su plática, dado que usted no se mueve en los círculos sociales. Para todos los demás usted es un don nadie socialmente inútil. Para pertenecer a la sociedad la gente tiene que hablar de usted, en principio, para confesar su cognomen de usted, para de esta manera volverse usted predecible para los demás a la vez que «interesante». Pero si nadie habla de usted…, porque claro, si usted no tiene poder económico o al menos una inteligencia social notable, su cognomen de usted no le interesa a nadie, y por lo mismo ni siquiera usted mismo habla de usted, porque usted no le interesa a la sociedad para nada, porque nadie quiere o le interesa hacerlo a usted su partners, y por tanto usted jamás será materia de conversación (o de plática) de los demás. Por lo que usted inspira sólo fastidio y «miedo». Claro, le tienen miedo porque usted no es predecible. Lo cual es lo peor visto en sociedad, pues la gente teme al que no es predecible. Usted es simplemente un intruso y punto.

El cognomen de los posibles partners es el único tema que interesa a la sociedad. Si en cambio usted es un conversador temático y no confiesa el cognomen de los demás, de inmediato te cambien la “platica”, porque usted no está platicando usted está “conversando”, usted aburre a los demás siendo tan “serio”.

La dinámica de la sociedad es que los personajes sociales que nos interesa tener como partners se CONFIESEN a través de los PLATICADORES o comensales. Estos delatan lo que saben de los demás, y confiesan el cognomen de las personalidades sociales de su ciudad —la dinámica es a nivel local, porque hablamos de conocer físicamente a las personas que son nuestros conciudadanos de los círculos sociales cercanos. Para tener un éxito detonante en sociedad se habla no de “famosos”, que se encuentren lejanos, como los personajes del mundo del espectáculo, de la política o de cualquier otra esfera social que sea inasequible para nosotros–, el chisme ha de limitarse –principalmente—a los personajillos de la socialité local, conciudadanos nuestros, ya que al conocerlos previamente mejor, a través de los chismes que se cuentan de ellos, y al frecuentar los diversos círculos sociales, donde se habla de esta gente o personajes sociales, podremos tener la “oportunidad” de conocerlos, interactuar, e incluso trascender a la “amistad” con ellos.

La sociedad es literalmente un negocio, y son los partners: clientes y patronos, los que hacen ese negocio, y nosotros tenemos que entender la dinámica y aprender cómo movernos en la red social. Claro, en el caso de que nuestro objetivo sea triunfar en sociedad, usando ésta clave aquí revelada, que es una de las principales claves para obtener el poder económico usando a la SOCIEDAD o escalando en ella. Porque claro, sus partners de usted son también los clientes de su negocio particular, clientes de su tienda o de los servicios técnicos o profesionales que usted venda como “comerciante; empresario, emprendedor, etc.