POR QUÉ ESTAMOS EN MATRIX

Estás en Matrix porque: 

–Tienes tu atención donde quieren que la tengas: en el miedo (CORONAVIRUS). 

–Estás donde quieren que estés (en la dinámica pasiva-reactiva de “víctima”) 

–Haciendo lo que quieren que hagas (clamando por una “solución” o vociferando contra el “Sistema”) 

Lo que se hay propagado por el mundo es el miedo y el pánico, el verdadero virus (el otro es más controlable), paralizando la actividad y abriendo paso a la catástrofe económica, para que la élite pueda implantarnos el microchip como la medida de seguridad definitiva para el control de todos los problemas mundiales que ellos están desatando: 

PASO UNO en tres fases: 

1: Tesis o Problema: Coronavirus 2: Antítesis o Reacción: Pánico, catástrofe económica, violencia social 3: Síntesis o Solución: Vacuna (arma químico-biológica genocida) 

PASO DOS en las tres mismas fases ROTATIVAS: 

1: Tesis o Problema: Vacuna vs el Coronavirus con efectos colaterales letales: nuevas enfermedades, más crisis económica, desaparición del dinero en efectivo por la bancarrota de todas las monedas y divisas, más violencia social 

2: Antítesis o Reacción: Pánico intensificado 

3: Síntesis o Solución: Vacunación mediante la implantación obligatoria del microchip para el monitoreo electrónico de todas las enfermedades, y control de la violencia social y la “seguridad económica” mediante el uso del microchip como dinero electrónico y control de todas los “problemas” que ya no pueden ser controlados por la vía común 

Pero… la solución no es ser “Antisistema” 

Ser “antisistema” fortalece al Sistema, porque es a través de los “anti” como funciona este Sistema de extracción de energía 

No se trata de “solución” sino de “corrección” 

No se trata de “libertad” sino de “Soberanía” 

El verdadero peligro para el Sistema no es que la gente luche y proteste vs él 

El verdadero peligro para el Sistema es que la gente haga lo correcto (energéticamente), saliendo de su encapsulamiento en la conciencia de víctima y asumiendo totalmente su responsabilidad energética, en donde reside nuestro poder interno y externo real soberano 

En una palabra: estás en la Matrix por causa del más grande miedo que puede tener la conciencia de víctima: el miedo a la responsabilidad energética. 

Comentario: 

No somos víctimas, somos soberanos 

Ni siquiera tenemos derechos ni tenemos libertad ni la necesitamos. Los DERECHOS y la LIBERTAD son para los que son o se sienten esclavos o víctimas. 

Mientras busques y pidas “derechos” o “libertad” siempre serás una víctima, y como víctima siempre serás esclavo, y como víctima y esclavo ya estás muerto. 

Los Soberanos no somos esclavos y por tanto no pedimos ni tenemos “Derechos” ni Libertad, nosotros tenemos PODER: Poder Soberano. 

Piensa que estás en la Matrix a causa del más grande miedo que puedes sentir en tu conciencia de víctima: el miedo a la responsabilidad energética, el miedo a tu poder soberano. 

Es por eso que cuando alcanzamos la soberanía esencial del Espíritu y encarnamos esa soberanía nosotros ya no hablamos de nuestra voluntad como “libre Albedrío”, pues no tenemos albedrío “libre” sino Albedrío Soberano. 

los «Derechos» son para las víctimas y para los esclavos, o para aquellos de conciencia inocente, los llamados «animales», que no tienen un libre albedrío dual sino que se mantienen en su esencia álmica pura y por lo mismo son, ellos sí, objeto de nuestra protección y de derechos naturales. Los que tenemos libre albedrío dual tenemos de manera inherente el potencial del Poder Natural, así que, si somos realmente auto-conscientes y soberanos, no luchamos ni nos resistimos mediante la lucha, ejercemos el poder soberano: o sea enfocamos-dirigimos todo nuestro poder energético co-resonante en hacer lo energéticamente correcto, o sea corregimos nuestra “frecuencia causal errónea” y actuamos en términos de “frecuencia causal co-resonante”, y al hacer esto activamos patrones de ritmo básico de pulsación (de nuestro campo de energía), los cuales nos conectan con “Códigos vectores de probabilidad cuántica”, los cuales a su vez determinan en qué vector de campo de realidad nos movemos según nuestro patrón de frecuencia Causal. El vector de frecuencia en que nos encontramos, según nuestro patrón de frecuencia causal, es lo que determina nuestro escenario o campo de realidad 

De la misma manera en que pulsamos voluntariamente los esfínteres para retener o soltar el flujo urinario así somos capaces de “pulsar” conscientemente frecuencias electromagnéticas escalares, llamadas Códigos o patrones de frecuencia causal. 

Al nivel de nuestro manejo inconsciente de nuestra energía y por tanto de nuestra realidad, esta frecuencia causal es “pulsada” (inconscientemente) a través del Código de la Intención (inherente a nuestra voluntad interna que opera también a nivel pulsátil de energía escalar, antes de manifestarse a nivel eléctrico y químico como una “emoción”), el cual patrón (inconsciente) va marcando variaciones rítmicas en nuestro “patrón de pulsación” o “Ritmo Básico de Pulsación”, las cuales variaciones son llamadas “Actualización de estado”. 

Las Actualizaciones de estado positivas (o co-resonantes), como aquellas que son producto de una corrección consciente de la frecuencia causal, paran o frenan, o cambian el desarrollo de sucesos que conllevan una concatenación negativa o flujo de frecuencia escalar “vorticial”, cambiándola por un flujo de probabilidad escalar positiva (resonante). 

Es así como operamos nuestra realidad, la conducimos como conducimos nuestro coche o como manejamos muscularmente los esfínteres. 

Si nos proyectamos como “Antisistema” nos reconocemos como esclavos, o sea como víctimas. Al hacerlo estamos renunciando a nuestro poder real soberano. 

Sentirse y vivir como víctimas es un potencial que elegimos voluntariamente, pero también podemos elegir la soberanía, recuperando y asumiendo nuestra responsabilidad energética. 

Por tanto, tampoco existen los llamados “Derechos Naturales” o los “derechos” de la llamada “ley natural”. 

Todos los actuales expositores de la Ley Natural (muchos hay en Internet) están en una total carencia de “entendimiento causal” de las realidades energéticas fundamentales, y particularmente de la más fundamental de todas: la existencia de nuestro poder soberano co-resonante. 

La verdadera Ley Natural es la alineación co-resonante de nuestra voluntad y albedrio soberano con la Ley Natural armónica co-resonante de la Fuente-interna (la fuente de resonancia, vibración y energía que está dentro de ti, al nivel de tus partículas y subpartículas) 

No eres un ser de luz ni un ser de sonido o de vibración. 

Nosotros somos seres RESONANTES. 

La resonancia es nuestra esencia soberana, es el CUARTO ESTADO, es el estado ESENCIAL de la energía. 

La clave secreta del universo, la iniciación máxima, es aprender a entrar en ESTADO DE RESONANCIA, para restaurar nuestra Esencia Soberana co-resonante. 

Nuestro ADN original Código Semilla-ADN/Átomo Simiente es un Código Escalar Tritonal que se compone de doce armónicos de frecuencia-vibración resonancia, o de 3 octavas (4 armónicos por octava). 

Así tenemos la octava de vibración (magnética): 1, 2, 3, 4 

La octava de frecuencia (eléctrica): 5, 6, 7, 8 

Y la octava resonante u octava esencial: 9, 10, 11, 12 

Los Códigos de resonancia se encuentran contenidos en los números vectores: 3 – 6 – 9 (magnético-resonante, eléctrico-resonante y resonante, respectivamente) 

El circuito de Códigos de Resonancia o CODEX RESONANTE completo es 3 – 6 – 9 – 3 

Tenemos aún el Código 3, 6, 9 pero incompleto y revertido, o sea que estos falsos armónicos sólo funciona en Matrix como magnéticos, eléctricos y neutros, pero no como “resonantes. 

A nuestro ADN químico-atómico le quitaron los cuatro armónicos de resonancia: 9, 10, 11 y 12. 

Esos cuatro armónicos de resonancia constituyen nuestra octava real de resonancia, nuestro ADN ESENCIAL, el que nos sirve y usamos para reconectarnos y reintegrarnos a nuestra esencia y activar nuestro poder soberano. 

Podemos –mediante técnicas específicas– recuperar esos Códigos de Resonancia. Nuestro poder soberano y esencial es aún recuperable. Pero es imposible si no renuncias a tu conciencia de víctima y no te sientes soberano. 

No es que esté hablando de manera confusa, es que estoy hablando “a otro nivel”. El que quiera entender entenderá, siguiendo el proceso explicativo causal consecuente que explica a detalle le manera en que este poder soberano esencial resonante es recuperable.