1/03/2022 LA COCCIÓN DE LOS ALIMENTOS NOS FUE IMPRONTADA

 Los únicos alimentos naturales y buenos para nosotros son los que podemos comer crudos y no necesitan ser cocinados, o sea las plantas, en arreglo a la ley de la máxima simplicidad/mínimo esfuerzo.

La cocción de los alimentos nos fue improntada sólo para inducirnos a comer cadáveres.

Nos han enseñado a pasar los alimentos por fuego para que los alimentos que nos son bio-disponibles en crudo, como son todos los comestibles tóxicos procesados, alterados y fabricados por el sistema-Red de control-Matrix, puedas ser tragados y digeridos, aún a costa de producir infamación digestiva y sistémica en los tejidos e intoxicación e hipoxemia en la sangre, ya que el fuego elimina las moléculas de oxígeno de los alimentos o comestibles y el organismo los reconoce como patógenos al entrar al torrente sanguíneo, de ahí que tras comer cocinado se incremente siempre la leucocitosis o aumento de glóbulos blancos o leucocitos en sangre, ya que las toxinas contenidas en los venenos cocinados que ingerimos y que pasan al torrente sanguíneo son detectadas como bacterias patógenas y se activa el sistema nervioso de defensa (o “inmunitario”), cosa que no ocurre cuando comemos natural y en crudo.

Nos enseñaron a pasar por el fuego los comestibles y alimentos porque es la única manera de poder tragarnos los cadáveres, que se supone debe ser nuestra principal fuente alimentaria, el superalimento proteínico imprescindible para la vida, jajaja

El desequilibrio homeostático inducido por la cocción de los alimentos, por la bestial forma de alimentarse y sobre todo por la ingesta de cadáveres, sólo puede ser revertido por la bio-nutrición crudi-plantívora y el Reset digestivo (ayuno) bio-rítmico, en sinergia con las otras técnicas  bio-mecánicas y de preparación psico-bio-física enseñadas por EMRA, en el entendimiento de que tanto la Trofología como la clasificación de los alimentos como “frutas y verduras” es falsa, ya que todos los alimentos biodisponibles que se pueden comer crudos y tienen rápida y fácil digestión, absorción y asimilación son FRUTOS, lo que incluye a todas las plantas o hierbas, sean de tubérculo o arbóreas o de cualquier otra fuente plantaria.   

La Toxemia (intoxicación extrema de la sangre) y la Hipoxemia (eliminación del oxígeno en la sangre) provocadas por los comestibles tóxicos procesados que nos vende el Sistema-Matrix, llenos de venenos químicos letales y de metales pesados, así como por la cocción de los alimentos, provocan una sintomatología crítica severa muy específica que la mafia satánica-parasitaria de la industria médico-fármaco-químico-alimentaria ha llamado de manera genérica la “ENFERMEDAD”.

¡¡¡La enfermedad no existe!!! La “enfermedad” es sólo un truco neuro-lingüístico que permite asociar los “síntomas” o malestares que la gente siente con falsas causas y falsas soluciones, así como aplicar drogas anestesiantes llamadas “medicamentos”, que temporal y aparentemente quitan estos síntomas, simplemente porque adormecen ciertas neuro-terminales del sistema nervioso para desactivar la señal del dolor y del malestar, producidas por ese proceso de envenenamiento, principalmente de origen alimentario.

El proceso de Intoxicación se agrava con estas drogas legales pero se vuelve ASINTOMÁTICO por un tiempo, dándonos la impresión que “ya estamos curados”, jajaja.

Estas drogas legales que son más tóxicas que los mismos alimentos envenenados, alterados o procesados que comemos normalmente, cronifican y agravan el proceso de intoxicación alimentaria y de otras fuentes (como la radiación de la “tecnología” que nos rodea y miles de formas de contaminación-radiación), con lo cual se desarrollan enfermedades más graves que parece que aparecieran “de repente”, de la nada, y sin relación alguna con la enfermedad anterior, “ya controlada” por el “médico”, jajaja, pasando así la toxemia e hipoxemia de ser un proceso asintomático a ser un proceso FULMINANTE.

A la nueva enfermedad terminal o fulminante aparecida se le da un nombre técnico que la des-relaciona con la anterior enfermedad; se le llama generalmente “cáncer, y se le atribuye otra etiología o causalidad, o simplemente el médico reconoce “honestamente” que “la causa se desconoce” pero que la ciencia lo está investigando y buscando una “cura”, pero por lo pronto pues… a aprovechar lo que hay en el actual progreso científico: se le administran al “paciente” otras drogas y tratamientos más letales aún, que aceleran el curso de su proceso intoxicativo.

Como el fin previsible es la muerte del “paciente”, la secta-mafia se lava las manos apercibiendo “honestamente” (porque ante todo la ética y la verdad por delante), que el pronóstico es de “gravedad”, y que le quedan a usted tantos meses o días, predicción-sentencia que se recibe con una “fe absoluta”, porque la ciencia no se equivoca, pero, claro, lo bueno es que su “calidad de vida” (lo que le quede) mejorará  con el “tratamiento”, hay que tener fe en la ciencia (y en “Dios”), jajaja, porque de la “esperanza en la ciencia” pasamos a la “fe en Dios”.

Desde luego el “tratamiento” no incluye ni la explicación de la verdadera causa ni la prevención correctiva de esta, que sería ayuno y el crudiveganismo (más concretamente: el crudiplantivorismo  bio-rítmico enseñado por EMRA). No, el “tratamiento” sólo incluye las soluciones letales, mortales y típicas de siempre: mutilar, cortar, envenenar, hiperintoxicar, y en la fase terminal o fulminante la ciencia médica como que… se baja un poquito de su pedestal y se humildiza: “somos médicos, no dioses”, “Se hace lo que se puede”, lo “científica y humanamente posible”,  pero no hay que perder la esperanza, porque los milagros existen.

Así la “medicina” que se reconoce a sí misma como impotente en “ciertos casos” se erige a niveles de “Medicina del Templo”. Y por eso en las clínicas y hospitales hay siempre hay un oratorio, un pequeños templo o altar a un puto santo o virgencita para “rezarle”, y que venga a asistir a la ciencia, jajaja.

Y este modus operandi satánico-criminal de los “médicos” ha venido repitiéndose desde que se creó o se consolidó esta secta satánica médico-alimentaria-fármaco-química que es la industria de la enfermedad y de la muerte.

Leonardo Desiderata, fuente-portavoz de EMRA

En continuación con éste fractal continuamos con EL MITO DE LA TROFOLOGÍA y otros temas de bio-nutrición

–deshaciendo los mitos del MUNDO DEL REVÉS/Matrix