En respuesta a la pregunta “¿Y qué hay del aborto?” que me hicieron ya hace buen tiempo en un antiguo fractal sobre el Suicidio, pero que acabo de ver al dar seguimiento a un comentario reciente a ese mismo fractal.
Hay dos cosas: una es el tipo de aborto y otra es el tipo de pre-nacimiento (o preñez) (“embarazo” es un término muy vorticial, viene de “envaramiento”: quedar varado un animal marino en la playa, y de “embarcamiento” o dificultad u obstáculo de una embarcación para zarpar)
El aborto puede ser involuntario o inducido voluntariamente
En la primera instancia (o “caso”), no hay dilema, excepto que no hayas sido lo mínimamente o suficientemente cuidadosa con tu preñez (hay culpabilidad)
El aborto involuntario puede tratarse de un plan constelado, la explicación a este tipo de aborto lo encuentras en el tema del “Bardo Epigenético” que ya hemos tratado en otros fractales
En cuanto al aborto inducido el dilema opera en base al tipo de preñez.
Una preñez puede ser varias cosas, un anhelo o deseo y un “plan constelado”, o sea se trata de un contrato de almas gemelas y es algo deseado (o no deseado).
O puede ser un “plan diseñado”, que es un tipo de “contrato de almas” muy diferente al plan constelado, ya que en esta instancia la intención que tienen las almas es lograr el bardo, mientras que en el plan diseñado el objetivo es ir a por el “Éxito en la vida”, o cualesquiera tipos de experiencias no co-resonantes, evolutivas o trascendentes.
Este último tipo de preñez o de plan o contrato de almas (diseñado) puede operar con deseo o sin el deseo de engendrar.
En todas estas instancias el aborto inducido es decididamente vorticial, pues se hace con violencia sobre un Ente que ya hizo la integración fetal y que pasará por una traumatización tremenda si le destruyen su posibilidad de nacer.
Por último esta la preñez-implante, que ocurre en casos de embarazos no deseados, en donde un ente larvario o no álmico entra en el embrión por parasitación o implantación, en contra de la voluntad de la “portadora”, aprovechando un descuido de ésta (sexo sin prevención), o incluso con la voluntad de ésta.
Hay que apercibirse de que las almas no se implantan en un embrión, se integran a éste por contrato consensuado entre almas. Pero los entes larvarios no se integran al embrión, se implantan (algo parecido a un acto de “posesión demónica de un cuerpo”)
Sólo en el caso de un ente que se ha implantado en el embrión aplica el aborto inducido –o sea en el caso de que el ente implantado en el embrión sea un portacuerpo–. Para lo cual es preciso conocer el tipo de preñez de que se trata, y, desde luego, constelar la viabilidad del aborto.
Este tipo de dilemas solo puedes corregirlos o afrontarlos usando como vía o instrumento de consulta al Registro Akúshico, o sea a las Lecturas de Constelación Akúshica, nunca debes recurrir al Akáshico ni a cualquier medio de consejo o adivinación de ningún tipo, que suelen usarse para resolver los dilemas de conflicto y polaridad mental.
Dicho sea de paso, dado que la mayor parte de la población son portacuerpos, la preñez por implantación del Ente larvario (futuro portacuerpo) es el tipo de preñez más común de todas.









