26/04/2020 POR FAVOR, DESPIERTEN, LOS NECESITAMOS

Míralos, caminan dormidos, literalmente, no piensan, no cuestionan, no investigan nada, manifiestan una apatía cognitiva profunda y total hacia todo lo que no sea lo que miran o les dicen en la tele, no les puedes transmitir ninguna verdad útil para sus vidas o para sus mentes, porque no la procesan, su indiferencia es absoluta, encuentran ridícula cualquier idea conspirativa que ponga en duda a su sistema de autoridad, por el que se creen cuidados y protegidos.

Son porta-cuerpos, entes sin alma, o porta-almas terminales, ya a punto de convertirse en puros cascarones. Su energía es 100% parasitaria, sólo existen para consumir y obedecer y parasitarse la energía unos a otros.

No hay nada que les haga tener una mínima reacción, ellos son los zombis que alimentan a la bestia y su sombra del corona*virus, a la que ellos se han acogido como su zona de seguridad, ya que los zombis se alimentan de su propio miedo y de la energía muerta que emanan desde sus cuerpos sin alma.

Es de ellos de los que debemos aprender a protegernos, no del corona*virus. Ellos son los zombis vivientes de los que estamos rodeados.

Necesitamos una tregua y dejar de dilapidar energías tratando de despertar a estos muertos vivientes sin alma, que permanecerán por siempre hasta su aniquilación final sumidos en la más profunda estupidez, porque al tratar de despertarlos sólo estamos permitiendo que nos extraigan la energía, porque ya es lo único que pueden hacer.

Son corruptos, son mentirosos, son cobardes, son cómplices, son psicópatas.

No tienen ninguna empatía ni verdadera compasión. No conciben dejar de comer carne (dieta zombi). Sólo viven para consumir, destruir y obedecer.

No les interesa la verdad, porque no pueden procesarla y ni siquiera tienen alma, son portacuerpos-cascarones, sólo les interesa lo que les resulta conveniente para ellos sin importar el resto. Tienen total apatía cognoscitiva, no les interesa indagar ni conocer nada que no sea lo que sale en la tele.

Pero se sienten tan buenas personas, que son dignos y honrados y que hacen lo correcto, y si les pasa algo ellos siempre son las víctimas. Se sienten tan buenos y libres de maldad y tan puros de pensamientos que no se atreven ni a sospechar la maldad de sus gobernantes, instituciones, medios y figuras de autoridad, o que desde esos niveles de autoridad surja una conspiración para hacerles daño.

Ellos tienen que creer que el gobierno y demás autoridades están para “cuidarlos” (lógica del rebaño zombi). Por eso no conciben creer en las teorías de conspiración, porque supuestamente son gente de “fe”, que creen en la bondad y en la buena intención de quienes se supone que están para “cuidarlos”, porque no tienen motivo ni razón suficiente para sospechar de ellos. Les es imposible sospechar que las vacunas contengan venenos o que por todos los medios se les hace daño para controlarlos. Ellos creen que quienes creen en conspiraciones padecen de un trastorno cognitivo que les impide ver la realidad.

Y aun así están llenos de miedo, mientras siguen siendo destructores, parasitarios, corruptos, mentirosos, cobardes y cómplices, traidores a la verdad y a la humanidad.

Por eso debemos olvidarnos de ellos y organizarnos entre nosotros, los que todavía somos seres Conscientes y almados.