23/04/2022 DESMITIFICANDO LA “NORMALIDAD” –LA GRAN LIBERACIÓN –Segunda parte–

La Normalidad es un atributo de la entidad muerta o corporación legal llamada “persona” (hombre de paja), que es una entidad vacía, sintética, con una mente gregaria insectoide tipo enjambre.

Peor aún, porque ser una “persona” “normal” es una declaración implícita, con validez de contrato, para pertenecer a este mundo de los muertos Matrix.

Por eso se ha prototipizado ese normozomboide gregario patológico como el prototipo del humano perfecto, o lo más cercano a la perfección, el prospecto al que todos deben imitar, porque el ente “normal” es el modelo identitario que sirve para el control biométrico policial-social de masas. Así todos se auto-corrigen y se corrigen unos a otros para acercarse al modelo de identidad reglamentario, simplemente conductualizándose con la “norma”, siguiendo a su consciencia sintética Egregor, que ahora se ha implantado como una nueva policía sanitaria de la Identidad, asistida por los más draconianos castigos correctivos, regidos por criterios psiquiátricos-sanitarios y por nuevos falsos diagnósticos de la Identidad normoide, así como por nuevos diagnósticos y etiquetación de los psicólogos y psiquiatras que patologizan todos los impulsos de los seres vivos para expresar una Identidad más natural y salir del control del Egregor social.

La nueva policía biométrica-sanitaria de la Identidad no es una medicina de la salud sino la nueva policía médica inquisitorial que utiliza la “sanidad” como el nuevo medio de control social de masas.

Con tanta información que tenemos en EMRA sobre la farsa holística de Matrix, hay que ser realmente idiota para seguir creyendo en el invento de la normalidad.

Nos hicieron sentir que estábamos tontos y locos, por no pertenecer a esa estúpida normotipicidad patológica, porque nunca nos pusimos a ese nivel de estupidez, y eso carga factura.

Y esa factura nos la cobran todos los que nos rodean, porque nos manipulan mediante esa culpa que sentimos (alguna vez)… ¡esa culpa, esa carga, esa responsabilidad y “deuda” que has generado con tu familia y con la sociedad por no ser “normal”!

Y esa es la única puta razón por la que algunos nunca tuvimos amigos, ni fuimos prospectos de novios ni de amigos, ni de empleados, ni de miembros de ningún club social, ni de ninguna lista de invitados, jajaja, porque no nos tomaban en serio como “prospectos” de nada, a pesar de ser suficientemente trabajadores, honrados y capaces. Y esa es la única razón por la que a algunos nunca nos dieron ningún pinche trabajo de nada (mis únicos 2 trabajos que tuve alguna vez fue como entrenador de pesas y como encargado de una librería de Guadalajara, y esos tripalius no fueron buscados, sino que me los ofrecieron a la puerta de mi casa ), y nada más, a pesar de haber gastado las suelas de los zapatos con la sección de empleos del periódico y el currículum vitae (o currículum mortis) y solicitud printaform en la mano, jajaja, porque en la putas entrevistas valimos sorbete, porque no pintamos como “prospectos”, sólo por no hablar en el código de lenguaje predictivo de cualquier pendejo normal.

Y en sociedad nos pasaba igual, jajaja, por no tener el mismo código de comunicación ni de percepción de los zombis, y así, por ejemplo, algo que me jodía excepcionalmente en mi adolescencia, y bueno, jajaja, en toda mi vida se me presentó ese patrón, e incluso aún me sucede, jajaja, era el entrar en me casa y encontrarte que había “visitas”, amigos de me padre o amigas de me madre, o de mes hermanas, ¡uy!, y tener que pasar por la cocina o la sala para ir a encerrarte a tu cuarto, y recibir ese chaparrón de la visita, que no hacía más que mirarte con un aire burlón y una mirada y gesto de despectivo reproche, sin siquiera dignarse saludarte. ¡Y lo más jodido es que hacían esto mientras tú intentabas ser amable! … Si eran amistades nuevas nunca en tu familia te presentaban, porque los avergonzabas. Jajaja, y ahí tienes a la fulana de nariz respingona diciendo: “qué serio tu hijo, qué serio”, siendo que yo sonreía y decía “Hola” buenas tardes”, y la tipa muy estirada, ni respondía, pero se volvía a mi madre y criticoneaba: “Qué serio, tu hijo, qué serio, bien serio él”. 

Jajaja, esta frasecita típica tan jodida y ambigua. Jajaja, cuando alguien dice que eres “serio” simplemente está declarando que te tiene miedo porque no eres predecible, y es la reacción de miedo que sentimos ante al perfil del psicópata, cuando no se sabe qué se puede esperar de alguien, cuya personalidad no entendemos, pero tampoco podemos descifrarlo, y eso nos jode y atemoriza, por eso la gente cuando no te descifra dice que eres “bien serio”.

Y es la contraseña con la que lo que quieren decir es que no eres un “prospecto”, que no eres confiable, que les das miedo porque no eres predecible, porque hay algo en ti que no es normal, y te lo han detectado.

Y es extraño hasta qué punto todos son normales en esta Matrix, porque es un hecho que la gente puede ser muy “poco común”, pero todos son normales, porque en cierto modo todos son predictivos. Hasta los perores psicópatas y asesinos son perfectamente normales, los mismo locos y los tontos son perfectamente normales. Lo que te hace realmente “anormal” es un misterio indescifrable en ti, algo que va más allá de la impredecibilidad. Y eso te hace un ser excepcional o extranormal o totalmente fuera de la normatividad, excepto que la extranormalidad no existe en esta Matrix, lo que existe es la gente “poco común”, pero si estás fuera de la normatividad no puedes ser extranormal, eres, de fuerza, un subnormal, porque nadie puede estar “por encima” de la norma, porque se supone que si estás fuera de la norma o de lo que es “natural”, por fuerza estás por debajo de la norma, porque eres un enfermo mental.  

Esto es lo que todos en Matrix tienen bien atornillado en la cabeza, el hecho de que nadie puede estar “por encima” de la norma, ya que por definición estar fuera de la norma es una patología mental, jajaja. 

¿Y qué es en verdad una patología mental? … No darte mi mínima cuenta de la verdadera naturaleza del mundo y sistema en qué vives.

Lo patológico es no ver que esto no es un mundo natural, sino una cárcel tecnológica demiúrgica satánica. El hecho de que el casi total de la gente que nos rodea es absolutamente incapaz de ver la brutal evidencia de esto, es la prueba científica de que todos están monstruosamente zombificados por control psicotrónico.

Nosotros podemos transmutar ahora el dolor torturante que algunos sentimos durante mucho tiempo, el dolor de haber sido patologizados por no ser funcionales-adaptativos y por tanto “normales” o “útiles” para la sociedad, cuando la mayor patología es la normalidad.

Sabiendo esto, viendo esta brutal evidencia de qué es realmente la normalidad, aquel infierno de tortura mental por no ser “normales” se convierte en un éxtasis.

Sintamos pues el impulso terapéutico de “agradecer hasta las lágrimas” el no haber sido normales, el no haber tenido la desgracia de ser “alguien” para la sociedad. ¡Qué dicha no ser ni haber sido el prospecto de hijo que tus padres querían que fueras!

Hagamos un ejercicio de Agradecimiento, agradezcamos a todo nuestro linaje-familia de portacuerpos por haber sido una vergüenza y una gran decepción para ellos al no haber sido ni nacido “normales”. Digamos: “Padres, ustedes no querían un hijo <normal>, ustedes querían un muerto viviente con el cual identificarse, esa habría sido para ustedes su mayor fuente de orgullo y satisfacción.

No cargo ninguna culpa ni reclamo de nada, mi libero de toda falsa identidad que hayan querido imponerme, me libero de toda falsa asociación con quien no soy y renazco.”

EMRA –Enseñanzas Maestras de los Registros Akúshicos –