La Resurrección, la verdadera experimentación del Walkin
–Revelaciones de un muerto redivivo–
La única y exclusiva manera de Transformar realmente tu vida y tu ser, para dejar de una vez de quedarse estancado desde que naces hasta que mueres en los COMPORTAMIENTO PLACENTARIOS, o sea en las rutinas que te dan seguridad, confort y placer, similar al estar en la placenta de la madre o seguir unido a ella, lo que te mantienen en tu zona de inercia, sin jamás tener el empuje y arranque necesario para salir de esa cárcel de los hábitos fuertemente improntados, empuje que no tienes básicamente porque no tienes la fuerza de intención, pero tampoco sabes cómo hacerlo, y además, básicamente, no quieres hacerlo, o sea hacer esa Transformación que te convierte totalmente en OTRO, porque te encuentras perfectamente adaptado a tu zona de seguridad de ese comportamiento-placenta, es decir, esa zona de seguridad maternal en la que te sientes como dentro del útero o del regazo materno… La única manera de saltar de ese hábitat de la inercia en el que de hecho has de vivir de por vida hasta tu muerte, la única y exclusiva manera de Transformar el Ser interno en toda su radical potencia es, y no existe ninguna otra vía, es, literalmente… MORIRSE.
Sí, morirse
Es la única manera de tener una visión delantera y trasera, una experiencia totalmente completa de lo que es la vida y la muerte, experimentadas en sus dos versiones: la de siempre y la otra, la que nunca has experimentado.
Es decir, que de una manera muy literal cerramos el ciclo con ese yo placentario, apeñuscado a la coraza materna y a la coraza paterna, corazas que representan tus instintos de comportamiento gregario y social, que representa el amor de la madre y la autoridad del padre.
Vamos entonces de una vez por todas a des-construir por completo al padre y la madre que están fusionados en nosotros a través del miedo de salir de la placenta, que son los comportamientos placenteros que están detrás de todos los deseos irrenunciables de la mente, de todos nuestros miedos e impulsos, de todas nuestras compulsiones y adicciones a los hábitos placenteros, que otorgan seguridad contra todos los miedos de los que somos rehenes de por vida.
El comportamiento placentario es ese volver a cada rato a los brazos y a la chichi de la madre, o sea al momento de la primera impronta que es la asociación de comer (o succionar la leche del pezón) y el afecto y el amor materno, y repetir así, por esa necesidad de volver a cada rato al confort alimentario materno, a este ritual placentario varias veces al día, cada vez que se me acumula la ansiedad y necesito MASTICAR, chupar la chichi de la madre para volver a mi primera zona de confort-seguridad. Y así hasta que mueres, sin haber conocido lo qué es vivir fuera de esa zona de falsas corazas, experimentando los potenciales realmente trascendentes del ser hasta ahora no experimentados prácticamente por nadie.
Entonces… ¿de qué estoy hablando?
¿Qué estoy intentando decirte?
Te digo que haz de morirte en verdad para realmente sacar el Ser potencial que hay en ti, haz de morirte, has de pasar por el ritual de la experiencia de la muerte, del funeral y del enterramiento o incineración del cuerpo. Haz de sentir un hastío infinito dentro de esa inercia que te devora, te drena y parasita hasta tu última gota de energía, haz de haber llegado realmente hasta el fondo más profundo de la muerte en vida, del enterramiento en vida, repitiendo los mismos rituales del comportamiento placentario, repitiendo una y millones de veces los mismos sabores de comidas irresistibles en tu boca, la misma infinidad de eyaculaciones repetitivas, los mismos hábitos adictivos, o relajantes en los que te distraes de por vida: probar y probar y probar, una e infinitas veces LO MISMO, y cada vez sintiendo como si fuera la primera vez o algo nunca conocido o experimentado, cuando la verdad es que lo has experimentado infinidad de veces. Ese llegar al límite del más allá del hartazgo con el apetito siempre renovado, y cruzar a la línea experimental para ver de una vez por todas que pasaría si dejo de complacer repetitivamente a mi mente y hago lo que me infunde mi alma en su más profundo Designio: evolucionar y Trascender, simplemente activando mis reales y verdaderos potenciales del cuerpo y del Alma.
Es necesario que, de una manera muy literal, resurjas desde la muerte, del cadáver que ya eres, que te pongas en el papel de un MUERTO REDIVIVO, que sientas exactamente lo que sentiría un ser que… habiendo muerto y metido ya en el cajón o ataúd de su funeral, y habiendo sentido en su Alma un shock inside implosivo tan impactante que reclama con todo su ser el regreso al campo de experimentación de la vida encarnada, decide regresar a su cuerpo inerte, se mete en el cadáver, y con una descarga de fuerza sobrenatural, reanima su cuerpo, se yergue, se incorpora, sale del cajón de muerto, y empieza a andar, pasando entre todos los asistentes sin dar explicaciones de nada, y desde ahí, desde esa fuerza sobrenatural, sostenida en la Teratomorbosis del muerto redivivo… realmente: Volver a vivir una vida verdadera y Soberana.
Entonces… ¿Es posible hacer el Walkin si uno lo intenta de verdad?
De una vez por todas la respuesta es NO.
El verdadero Walkin es una Resurrección-Renacimiento. Es imprescindible levantarse de la tumba para atreverse a experimentar –en el verdadero sentido evolutivo y espiritual—aquello a lo que jamás te atreverás en esta vida, pues no querrás jamás cruzar esa línea entre la vida y la muerte.
Para ser un verdadero transformado, un Walkin, hay que ser un verdadero RESUCITADO, un re-aparecido que ha vuelto de la tumba.
Cuando sientes que ya se te cargó la muerte y que no tienes nada que perder, sino experimentar lo inexperimentado por nadie, lo realmente esencial para tu Alma, y que no hay ya nada más que te sostenga en pie sino el impulso de un muerto redivivo, únicamente así podrás hacer el verdadero Walkin.
Así yo, una vez que regresé de la tumba me atrevo a experimentar lo que nunca me atreví porque estaba totalmente parasitado por mi comportamiento placentario.
Así, si mi potencial físico psico-bio-energético me permite pasar 24, 36 o 48 horas sin comer nada, y comer moderadamente, y únicamente, como único alimento, dos o tres frutas cada 23 o 48 horas, en sinergia con otras Técnicas psico-bio-energéticas que conozco, pero que hasta ahora no practicaba, o sólo parcialmente, pues lo hago, y todos los otros los potenciales que estaban ahí pero a los que nunca me atreví, y de los que no voy a hablar ahora.
Y hay que entender que al hacer esto, no estoy haciendo ningún sacrificio ni sintiendo ningún dolor, ni absteniéndome ni privándome de nada, pues los potenciales del cuerpo psico-bio-energético, que es el Alma y el cuerpo fusionados como un sólo organismo, se practican con y desde un profundo gozo interno.
Pues ahora lo hago, todo lo que no pude o no quise hacer cuando era un vivo normal, y lo hago porque ya no queda ningún miedo en mi mente que me parasite y del que tenga que vivir como rehén de por vida, pues no le tengo ningún miedo a la muerte. De hecho, morí para poder resucitar y dejar de temer a algo ya tan conocido por mí. Este no es el tema de una película, es la realidad más real y re-encarnada que puede experimentar un ser en el que realmente aliente el impulso de corrección-Transmutación suprema.







